Los servicios secretos de la II Guerra Mundial aparecen en la novela. Usaban carteles propagandísticos como estos.

Javier Marías

Isabel Loscertales

Tras nueve años dedicados a Tu rostro mañana, ¿qué sensación queda?
Un poco rara. Por un lado, da alegría terminar un proyecto tan largo y pensar que ha quedado armónico. Por otro, siento cierta melancolía por salir de un mundo paralelo en el cual he estado inmerso durante tiempo.
¿Es esta su mejor novela?
No me queda más remedio que pensar que sí después de todo el esfuerzo, si no, sería para deprimirme. Es la más ambiciosa y abarcadora, la que toca más asuntos... ¡Son 1.600 páginas sumando los tres volúmenes!
Esta entrega, subtitulada Veneno, sombra y adiós, incorpora más acción e intriga...
Supone el 45% de la novela y pasan muchas cosas. Aunque hay reflexiones características de mi estilo, es el más narrativo de los tres.
Los personajes de Juan Deza y Peter Wheeler se inspiran en su padre y en su amigo Peter Russell, que no podrán leer este libro, ¿ha sido por eso más emotiva su escritura?
Llevaba cien páginas cuando murió mi padre y poco después murió Peter. Escribir sus escenas me costó, hubo emotividad y consuelo, porque era como si aún estuvieran vivos. Ahora tengo la sensación de que han muerto del todo; es una sensación melancólica.
Se tratan infinidad de temas en la novela…
Uno de los centrales es la indagación en quiénes somos realmente, cómo es posible que lleguemos a hacer cosas que nunca habríamos imaginado en frío (ni siquiera sabemos cuál será nuestro rostro mañana). Pero se tratan otros temas: la traición, el amor, el maltrato a las mujeres, la muerte...
Nos adentra en el mundo de las organizaciones secretas, ¿lo ha conocido de cerca?
Tengo información de primera mano. Mi amigo Peter Russell perteneció a una, como muchos profesores de Oxford y Cambridge. Aunque hay documentación y cosas fabuladas.
«Uno no lo desea, pero prefiere siempre que muera el que está a su lado», utiliza primeras frases muy sugerentes, ¿las piensa mucho?
No, la verdad es que no. No es algo que considere fundamental ni le dedique esfuerzo, si me salen es casualidad.
¿Tendremos que esperar al 3 de septiembre de 2008 para que vuelva a escribir?
Quizá lo siguiente sean cuentos. Escogí ese día para empezar a escribir mis libros como homenaje a una ex novia; es su cumpleaños.