Indautxu, el corazón de Bilbao

Un paseo por los alrededores de la Alhóndiga, en el barrio de moda. ¿Qué te espera? Pubs al más puro estilo inglés, pinchos, moda vintage, un centro cultural de diseño, locales para una copa tranquila...

Lola Fernández

1 Sir Winston Churchill. Fantástica decoración al más puro estilo inglés para este pub homenaje al político británico. Sirven las copas como si fueran auténticos artículos de
lujo. Sabino Arana, 1.

2 La casa del bandido. Una selección de lounge suena sin irrumpir en las animadas charlas. Luz tenue y minimalismo decorativo para una copa tranquila e íntima. Alameda
Urquijo, 84.

3 Choses de Femme. Para las fetichistas de los complementos: Fendi, Miu Miu, Chloé... El it bag del momento y una pequeña selección de ropa. Particular de Estrauntza, 5.

4 Bitoque. Aquí se cocinan pintxos ‘campeones’, y hasta los postres adoptan la forma del popular tentempié vasco. Todo riquísimo y hecho al momento. Pizarra de vinos por copas. Rodríguez Arias, 32.

5 Mosel. La especialidad de esta tienda es el mobiliario y las piezas de decoración de origen danés e italiano. También diseñan bajo encargo y tienen taller de ebanistería propio.
Un lujo. Gran Vía, 53.

6 La Alhóndiga. En algo más de un año, este centro cultural, en el que ha colaborado Philippe Starck, se ha confirmado como punto de reunión de los bilbaínos. Plaza Arriquibar, 4.

7 Belaza Gallery. Esta antigua galería de arte apuesta ahora por la moda deportiva de inspiración británica y vintage, aunque aún mantiene exposiciones de arte. Plaza Arriquibar, 5.

8 Cloché. Simpatía por lo francés y espíritu vintage para una tienda en la que, además de prendas de Tara Jarmon o Miriam Ocariz, ofrecen servicio de asesoría de shopping e imagen. Henao, 28.

9 Coquette. El ambiente bohemio de aquellos locos años 20 sirve de marco a vestidos y complementos originales venidos de Londres, París o Estocolmo. Elizalde, 2.

El plus... Martina de Zuricalday. Desde 1830, convierten la tentación en deliciosos dulces: pasteles, muffins, cupcakes, tartas, bizcochos, pastas... Su confitería es un pecado, pero más pecado es irse de Bilbao sin probarla. Ercilla, 43.