El director de 'No mires arriba', Adam McKay, con la actriz Jennifer Lawrence. | NIKO TAVERNISE/NETFLIX

El final de 'No mires arriba', explicado por su director, Adam McKay

El cineasta revela muchas curiosidades sobre la película: desde las últimas palabras de Leonardo DiCaprio, el brontaroc de Meryl Streep. Y más. ¡Ojo, hay 'spoilers'!

Clara Hernández

'No mires arriba' ('Don't look back') se ha convertido, además de en la película más vista de Netflix de las Navidades, cuya ránking encabeza desde que se estrenó, a tema recurrente en las redes. Después de inspirar un intenso debate entre sus partidarios  y detractores, que no se ponían de acuerdo sobre si era un filme imprescindible o todo lo contrario, "olvidable", ahora se analizan con lupa los aspectos de la cinta que, según sus fans, pueden dar lugar a más de una interpretación. 

Que no cunda el pánico: el director de la película, Adam McKay, se ha mostrado solícito a ayudarnos a atar cabos sueltos y a revelar algunas curiosidades del largometraje. Lo ha hecho en una entrevista con la publicación Variety donde, ojo, quienes aún no hayan visto el largometraje han de saber que contiene 'spoilers'

Estas son las revelaciones de Adam McKay sobre el final de 'No mires arriba': 

1. La última cena y la presencia de la fe

No estaba previsto, pero en la cena previa al choque del cometa en la que se encuentran Leonardo DiCaprio (Randall) junto a su mujer y sus hijos; Jennifer Lawrence (Kate), su novio reciente (Timothée Chalamet, Yule en la ficción) y Rob Morgan (Dr. Teddy), los asistentes terminan compartiendo en la mesa una oración a Dios, guiados por el personaje de Yule. Se incluyó después de oír una apreciación del coproductor Ron Suskind, que preguntó "¿Dónde está la fe en esta película?". La representación de la "fe real", que representa Yule y con la que muchos espectadores se sentirían identificados, supuso "completar el equipo", indica el director, que asegura que es esa parte del filme su favorita.

2. La frase de Leonardo DiCaprio que hizo llorar al director

No siempre las diálogos de una película salen del puño y letra de los guionistas (y de Adam McKay, el creador de esta historia). Una de las frases más conmovedoras de la película para el cineasta fue idea de Leonardo DiCaprio. ¿Recuerdas que su personaje, Randall, en la cena de despedida, dice: "The thing of it is we really (pausa) we really did have everything, didn't we?" ("La cosa es que realmente lo teníamos todo, ¿verdad?")? Pues bien, fue propuesta por el actor porque, como le comentó a McKay, creía que en ese momento debía decir algo. Cuando propuso la frase, "el supervisor de guiones, Cate Hardman, que es un hombre duro de Texas, y yo (Adam McKay) inmediatamente rompimos a llorar", relata el director.

3. Distintas ideas sobre el final del mundo

Aunque siempre se pensó que el final del mundo llegaría a la mencionada cena de súbito y que, simplemente, todo se iría al negro, finalmente los expertos de efectos visuales demostraron lo poderoso que puede ser una pared volando sobre la habitación y abalanzándose sobre Rob Morgan, o cómo una lluvia de cristales sobre Leo DiCaprio y la cocina temblando detrás de Jen (Melanie Lynskey, mujer de Randall en la ficción) puede sobrecoger. Se hizo de forma controlada porque el cineasta quería que la película "causara tristeza, pero que no traumatizara. Algo así como quiero llorar pero no quiero hacerlo, ya sabes, descontroladamente". 

4. El brontaroc asesino, desencadenado por Meryl Streep

La histriónica Meryl Streep es uno de los personajes más divertidos de la película. En una secuencia, el personaje del empresario techie Peter Isherwell (Mark Rylance) dice que puede predecir, mediante algoritmos, cómo va a morir cada persona. La presidenta de Estados Unidos (Meryl) le pregunta cómo lo hará ella, a lo que él contesta que devorada por "un bronteroc", algo que, en ese momento de la película, aún no sabemos qué es. Lo revelan las escenas poscréditos (sí, uno no se puede levantar del sofá antes de tiempo). Allí vemos cómo un alienígena con aspecto de animal prehistórico (el supuesto 'bronteroc') acaba con la vida del personaje de Meryl Streep. Aquella frase que cobra sentido en ese instante ("Quiero saber cómo voy a morir") fue una aportación de la actriz, que improvisó, y lo que inspiró la idea de ese fatal final. Sin duda, uno de los episodios más graciosos de la ficción.

Meryl Streep y Mark Rylance en la película 'No mires arriba'. | NIKO TAVERNISE/NETFLIX

5. ¿Mueren todos por los brontaroc?

La película no lo revela pero el director piensa que "realmente, sí. Creo que mueren". 

6. Jonah Hill (Jason), otro buen improvisador

También al actor Jonah Hill el guion le debe una de sus mejores frases. Es justo al final. "Dame like y suscríbete, soy el último hombre del planeta", improvisó. 

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