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¿Quién se esconde tras los éxitos de Rihanna?

Con sólo 21 años, Bibi Bourelly se ha labrado un nombre en la industria de la música al componer uno de los mayores éxitos de Rihanna, ‘Bitch Better Have My Money’. Además escribe para Kanye West y Usher. Ahora lanza su primer disco. Y, esta vez, ella canta sus propios temas.

Paka Díaz | Woman.es

La historia de Bibi Bourelly tiene bastante de cuento de hadas aunque ella no es precisamente una princesa, ni ganas que tiene de serlo. A esta joven de 21 años la descubrió el productor musical Paperboy Fabe a través de su cuenta en Instagram. Cerró una reunión con ella de la que salieron varias ofertas para componer temas para Rihanna, Kanye West, Selena Gomez y Usher. En solo 30 minutos, Bourelly hizo ‘Higher’, uno de los tres temas que escribió para el álbum ‘Anti’ de Rihanna. Además, el single principal de ese disco, ‘Bitch Better Have My Money’, también está firmado por ella. De madre marroquí y padre haitiano -Jean-Paul Bourelly, un relevante guitarrista de jazz que tocó con Miles Davis o Marcus Miller-, Bibi Bourelly nació en Berlín y se ha criado entre la capital alemana y Washington DC, donde ha pasado la mayor parte de su adolescencia. Consiguió a duras penas graduarse y luego se marchó a Los Angeles porque tenía muy claro que quería ser artista. Mezcla de activista sin pelos en la lengua, mujer libre y prolífica escritora de canciones, ella asegura que si no compusiera se volvería loca porque necesita sacar todas las ideas de su cabeza. Sus canciones son una mezcla de feminismo post-millenial donde las mujeres usan sus cuerpos y sus vidas como les da la real gana y sin ser demasiado políticamente correctas. Bourelly tiene todo el santo día el fuck (joder) y el bitch (puta) y se resiste a que la etiqueten. Para demostrarlo, recientemente tuiteó (literal): “¿por qué cada jodida puta que tiene algo qué decir y que sabe lo que jodidamente quiere tiene que ser una ‘feminista’? Joder.”

Dueña de una voz profunda y ronca y un estilo muy peculiar de cantar, sus letras descarnadas y el ritmo de sus temas son tan duros como pegadizos.  El año pasado fue desgranando temas del álbum que piensa lanzar este año. Su canción Ego ha superado los dos millones de escuchas en Spotify, mientras que la última, Sally, un temazo tan lleno de ritmo que es imposible no ponerse a bailar al escucharlo, va camino de llegar al millón en apenas un par de semanas. Entre sus influencias musicales, Bourelly dice haber crecido escuchando a Britney Spears o Destiny's Child, mientras que su padre le ponía música de Tribe Called Quest y Stevie Wonder con lo cual se completaba su formación. Mientras ultima los detalles de su próximo (y primer) disco, Bibi no para de moverse por las redes sociales. Hace poco tuiteó que si Donald Trump vence en las elecciones, piensa mudarse a Berlín.

Sobre trabajar con gente tan famosa como Rihanna o Kayne West, Bourelly asegura que no le impresionan, que trata de aprender de ellos y que es consciente de la importancia que tiene estar ahí cuando es tan joven. Y es que la primera vez que se reunió con Rihanna apenas tenía 19 años. De aquel primer encuentro, ha contado que durante él se emborrachó como una cuba por los nervios que sentía. Muy mal no lo debió de hacer cuando la cantante decidió incluir tres canciones suyas en su último disco. Sin embargo, Bourelly asegura que prefiere cantar sus temas a venderlos a otros, aunque es un opción que no descarta.