“Dolores Ibárruri. Pasionaria, una fuerza de la naturaleza” de Santiago Carrillo

El pasado lunes 21 de abril se presentó el libro de Santiago Carrillo “Dolores Ibárruri. Pasionaria, una fuerza de la naturaleza” que profundiza en uno de los personajes más mitificados del siglo XX.

El libro
Dolores Ibarruri, Pasionaria, ha sido uno de los personajes más admirados, mitificados y denostados de la reciente historia de España. Envuelta en una particular leyenda negra por el franquismo, varias generaciones de españoles apenas han sabido nada de esta mujer que fue una figura de primera fila durante la República y la guerra civil, y que alcanzó proyección internacional, una figura sin la que no se entiende el siglo XX en España.
Aunque en la democracia se publicó alguna biografía suya, faltaba la de alguien como Santiago Carrillo que trabajó codo a codo con ella durante años, en la dirección del Partido Comunista.
Santiago Carrillo nos ofrece un testimonio cercano, humano y político, de un personaje que alcanzó dimensiones de mito, a la altura de otros iconos de la izquierda, como Ho Chi Minh o Ché Guevara.
"Era una fuerza de la naturaleza” escribe Carrillo-, poseía un fuerte magnetismo. Y además era elegante, amable, simpática, sencilla. Y cuando un día se levantó a hablar resultó que era un gran tribuno, con uan elocuencia arrebatadora? Dolores entraba directamente en el grupo de los grandes oradores, capaces de elocuentes improvisaciones que atraían el interés general".
El autor
Santiago Carrillo (Gijón, 1915) nació en el seno de una familia obrera- su padre fue dirigente de la UGT y del PSOE-, comenzó a militar en la Juventud Socialista antes de cumplir los catorce años y trabajó como periodista en la redacción de El Socialista, cubriendo los debates de las Cortes Constituyentes de la Segunda República. Elegido secretario general de la Federación de Juventudes Socialistas (abril de 1934), participó en la dirección del movimiento revolucionario de octubre de aquel año, y estuvo preso hasta la victoria del Frente Popular (febrero de 1936).
Después fue uno de los artífices de la unificación de las Juventudes Socialistas y Comunistas (JSU), de las que fue secretario general y que desempeñaron un notable papel en la Guerra Civil española. Durante el asedio de Madrid por las tropas franquistas (noviembre de 1936), fue miembro de la Junta de Defensa presidida por el general Miaja; ingresó entonces en el PCE y fue elegido miembro de su Comité Central y de Buró Político a comienzos de 1937.
Tras la derrota de la República (1939) actuó como miembro del Secretariado de la Internacional Juvenil Comunista hasta 1942, fecha en la que se responsabilizó del trabajo en España de la dirección del PCE; en 1946 fue ministro del Gobierno republicano en el exilio presidido por el doctor José Giral. En 1960, el VI Congreso lo eligió secretario general, cargo que ocupó hasta finales de 1982.
Durante 1976 dirigió su partido en la clandestinidad desde Madrid; detenido en diciembre de aquel año, tras unos días de cárcel fue puesto en libertad. El PCE consiguió su legalización el Sábado Santo de 1977. Diputado en las Cortes Constituyentes de junio de 1977, y en las ordinarias de 1979 y 1982, tuvo una participación activa en la elaboración de la Carta Magna de 1978.
Doctor Honoris Causa por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid (2006), hoy está considerado una figura histórica del movimiento comunista internacional y protagonista relevante de la Transición política española. Entre sus numerosas obras destacan sus Memorias (1993 y 2006).