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Daisy Ridley, el rostro del futuro

Y llegó la tercera remesa de la saga: “Star Wars: el despertar de la Fuerza” (18 diciembre) y, con ella, una nueva heroína. Esta joven británica debuta en el cine por la puerta grande.

Bárbara Celis

Ni los críticos ni el gran público saben aún si Daisy Ridley tiene talento. Pero si la saga de “Star Wars” te bendice con un papel, tienes una de las mejores plataformas del mundo para demostrarlo. La nueva y desconocida protagonista femenina –que será catapultada el próximo 18 de diciembre– es británica, tiene 23 años y ambiciones claras: "Supongo que la gente pensará que me dieron el papel por mi aspecto, pero la película demostrará que soy algo más que una cara bonita: tengo cerebro, talento y ética profesional" 

Directa y espontánea, aún sin malear, Ridley se presenta sonriente y descalza en un traje de corte masculino a rayas blancas y negras de Philip Lim. Es la primera de muchas rondas de entrevistas para promocionar un filme que ningún periodista ha visto y, por lo tanto, del que solo ella puede hablar. Corrió el rumor de que su papel –Rey, una llanera solitaria que vive en el planeta de Jakku–, era el de la hija de Han Solo y la princesa Leia, pero ella lo desmiente: "Solo puedo decir que habrá mucha acción, aventuras y una parte muy emotiva donde, como siempre, pesará mucho la lucha entre el bien y el mal" Es decir, entretenimiento puro y duro, un género inaugurado en 1977 con la primera película de la saga, dirigida por George Lucas y convertida tres décadas más tarde en una industria en sí misma, que Lucas se encarga de producir y J.J. Abrams, un genio del cine de acción, de dirigir. "Participar en esta película ha sido como entrar en una fábula. Yo nunca había hecho cine, solo tele. Y que tu ópera prima sea una producción de este calibre significa entrar en un mundo lleno de magia"

Lo explica sentada con las piernas cruzadas sobre el sillón, cambiando a menudo de postura y acentuando sus palabras con sus ojos parlanchines y su mirada magnética. Creció en Londres devorando libros, una rareza en un mundo entregado por completo a la imagen: "Leo todo lo que cae en mis manos, aunque lo que más me gusta es la poesía, incluso la escribo, pero no soy buena. Nunca he sido una gran cinéfila, me acostumbré a leer desde pequeña y esa ha sido siempre mi pasión.» Sin embargo, la actuación sí que le interesó, así que siendo adolescente se inscribió en una escuela de artes donde aprendió a cantar, a bailar y a actuar. «Al terminar, me fui varios meses de viaje por el mundo y al volver busqué un agente. Desde entonces, no he parado de trabajar" 

Se sucedieron pequeños papeles en televisión, pero cuando se enteró de que buscaban a una nueva protagonista para “Star Wars” hizo lo imposible por conseguir una audición: "Fue durísimo, porque tengo pánico escénico, pero fui pasando pruebas y tras cinco audiciones en siete meses, conseguí el papel. Cuando por fin me dieron el guión, no me podía creer que Rey fuera tan importante en la película. Fue una feliz sorpresa" Acaba de abrirse una cuenta en Instagram y otra en Facebook y, aunque no quiere admitir que se lo han impuesto los productores, asegura que solo piensa usarlo con fines profesionales: "Por eso no tengo Twitter. Hay que ser muy elocuente para decir algo interesante en 140 caracteres" Tampoco quiere que sus opiniones lleguen a ser virales, algo muy posible si participas en una película como “Star Wars”, con millones de fans en todo el planeta. "Tengo 23 años, y sé que lo que pienso hoy cambiará dentro de unos años, por eso no quiero ser tajante con nada" Chica lista.