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Álvaro Arbina: "Tras una novela hay una maquinaria invisible que hace que todo funcione"

A sus 24 años, Álvaro Arbina ha decidido aparcar su carrera de Arquitectura para lanzarse a la escritura con 'La mujer del reloj', un thriller histórico. 

Aida Ortega | Woman.es

¿Por qué decidiste pasar de la arquitectura a la escritura?

Mi pasión por la lectura y la escritura me acompaña desde que yo era un chaval. Mucho antes de comenzar a estudiar Arquitectura. Lo cierto es que algunos personajes surgieron durante esa época de reflexión en la que debes decidir qué estudiar. Me decanté por la Arquitectura y fue en cuarto de carrera cuando rescaté la historia y comencé a darle forma.

Y en esa época de reflexión, ¿por qué no decidiste estudiar una carrera relacionada con letras?

Fue la situación, en ese momento no era capaz de reflexionar que es lo que más me convenía. Pero aun así, reflexionando ahora, me doy cuenta de que escribir un libro y la Arquitectura tienen bastante en común. Son dos profesiones muy creativas y al final tu construyes una novela. Cuando ves un edificio ves su fachada, sus espacios, pero detrás de eso hay una estructura escondida que lo sostiene. Con una novela pasa lo mismo, hay una maquinaria invisible que no la ves que hace que la historia funcione. Tras una página, siempre hay otra mucho más sucia y manchada que es la que ha dado vida a lo que se muestra.

¿Qué te hizo volver a darle vida a la historia?

Fue tomando un café durante una tarde de verano en la que estuve hablando sobre mi pasión por la escritura y así, de algo tan pequeño como una conversación, surgió la chispa para que me animara a darle vida al libro. Empecé sin ninguna pretensión y la historia me atrapó y se ha convertido en algo que para mi es grande porque al final lo he publicado.

¿Ha sido un proceso largo?

Todo comenzó cuando era joven, pero podríamos empezar a contar desde cuarto de carrera hasta que terminé Arquitectura. Fueron tres años exhaustivos de escritura. Estudiaba por las mañanas y por las tardes me encerraba en mi cuarto a escribir.

Es un libro muy extenso, ¿cómo te enfrentas a escribir una novela con tantos detalles y de casi 700 páginas?

Al principio no tenía ni idea de que extensión iba a tener. Pero luego fueron surgiendo ideas y cada idea tenía diferentes géneros: aventuras, histórica, policíaco, de thriller… Fui hilando cada una de ellas y cuadrándose dio lugar a lo que hoy es el libro. Puede que si en su momento hubiera sabido que me iba a embarcar en algo tan grande, me lo habría pensado dos veces.

Llama la atención tu juventud.

Quizá por eso el libro es tan extenso, lo empecé siendo todavía más joven y me lancé de lleno sin saber donde iba a terminar todo esto. Pero la edad es algo secundario, si hubiera tenido 50 años, probablemente Ediciones B también lo hubiera publicado.

¿Por qué decidiste titularlo ‘La Mujer del Reloj’?

No puedo decirlo todo sobre ‘La Mujer del Reloj’ porque se descubre todo en el interior del libro. Pero es un homenaje a ciertas cosas de la vida, es un homenaje a esas pequeñas cosas de la vida que a menudo pasan desapercibidas y que están pisoteadas por el ruido de la vorágine del día a día.

Como lector, ¿cuáles son tus géneros preferidos?

En esta novela se ve reflejado un poco los géneros que suelo leer. Lo cierto es que leo de todo, novela histórica, de aventuras, he leído mucho thriller y novelas negras. También alguna historia de amor el cuál es un género que también se aprecia en el libro.

¿Qué se siente cuando una editorial te dice: “vamos a publicar tu novela”?

Fue curioso. Estuve un año buscando editorial porque no tenía padrinos en el mundo de la literatura y mi manuscrito era uno más de tantos que reciben las editoriales. Pasé un año muy pendiente del móvil esperando alguna llamada y justo cuando estaba de viaje con mi familia en la Serranía de Cuenca sin cobertura, me llamaron de Ediciones B. Al leer el mensaje llamé desde el parking de un supermercado. Algo muy cinematográfico.

Hemos leído como la crítica alaba tu libro, ¿pero cómo lo describirías tú?

Es el libro que me hubiera gustado leer a mi como lector. Lo que he intentado es transmitir lo que a mi me conmueve de la lectura. A mi me gusta llamarla la novela del ilusionista, es como cuando un mago desvía la atención del público mientras en la otra está haciendo el engaño. Aquí pasa exactamente lo mismo, tú buscas respuestas desde el principio y lo que no sabes es que esa respuesta te está acompañado durante toda la historia y no reparas en ellas hasta el final. Es un final que he intentado trabajar con mimo porque quería que tras la ultima página se creara ese momento de suspense y silencio que se genera cuando sientes que has aprendido algo tras leer un libro y que los personajes hayan influido en ti.