Día Internacional de la croqueta.  | ISTOCK

Celebramos el día internacional de la croqueta

Elegimos nuestras croquetas favoritas. SPOILER: todas son deliciosas y fáciles de conseguir. Además, te dejamos una receta triunfadora.

Woman.es

Porque podemos combatir la cuesta de enero a golpe de croqueta, queremos homenajear a ese pequeño bocado de nuestra cocina tradicional con una lista de los mejores sitios donde degustarla, trucos para cocinarla y la receta perfecta.

La palabra 'croqueta' viene de la francesa 'croquer', la onomatopeya de "crujir", lo que nos lleva a pensar que croqueta que no cruje, no es croqueta. Si la palabra tiene origen francés es porque la primera croqueta se hizo en Francia, en la corte de Luis XIV y la primera referencia de presentación de ellas, tal y como hoy las conocemos, data de 1817 de manos de Antonin Carême, un cocinero francés que decidió sorprender en el banquete para el príncipe regente con un plato de bechamel recubierta por una capa gruesa y crujiente al que denominaba 'croquettes à la royale'. A partir de ese momento las croquetas pasaron a considerarse un exquisito manjar propio de la nobleza.

¿Qué significa que un alimento es 'eco', 'biológico', 'organico' o 'sostenible'? ¿Es lo mismo?

Productos ecológicos españoles que triunfan fuera

Todas las regiones del mundo tienen alguna receta muy parecida a nuestras croquetas. España y Francia usan bechamel en su masa, mientras que en otros países lo hacen con puré de patata, como Alemania, Holanda o Bélgica; algunas se decantan por el puré de yuca, como los países centroamericanos; también hay quien escoge el arroz, como los arancini de Sicilia. Y para el relleno, cualquier opción es buena, desde carnes, pescados o mariscos hasta quesos, verduras y setas. 

Javier Fernández de DéFiLé Café nos cuenta que "el secreto principal para una buena croqueta está en su bechamel. Tiene que salir suave, con mantequilla, leche y harina. Mucho cariño, paciencia y... a remover". El chef Francis Paniego, famoso por este plato, aprendió la receta de su madre, que tuvo el mérito de hacer las croquetas con la masa fina, cremosa y casi líquida hace más de 50 años, cuando lo normal era hacer las croquetas más espesas o macizas. Él también coincide en que el secreto para unas croquetas perfectas está en la bechamel, a la que añade un punto de jugo de carne, lo que has hace más sabrosas. Fernando Limón, chef de 'La sopa boba' nos cuenta que "el secreto para hacer una buena croqueta está en utilizar una leche de buena calidad a poder ser ecológica y sin tratamientos químicos, también una mantequilla que sea de alta gama nosotros utilizamos bordier. Y el relleno ya sea jamón o cualquier otra cosa también tiene que ser muy bueno. Para el boleado siempre utilizamos huevos de gallina de corral y Panko japonés para darle mayor toque de crujiente. Por último, freír siempre con aceite de oliva virgen extra a poder ser ecológico, nosotros utilizamos el Acebuchar".

Romina Alonso, responsable de 'Croqueta y Presumida' un obrador que desde 2014 se dedica a elaborar croquetas de forma artesanal y a venderlas a través de franquicias por toda España, insiste que para ellos el secreto está en: "trabajar con una leche fresca del día, nosotros la elaboramos con leche de caserío. Cocer mucho y cocinar a fuego lento la bechamel para que queda ligera y cremosa. La cobertura de la croqueta debe ser fina, para que quede muy crocante y dorada después de la fritura.También es fundamental que la croqueta tenga carácter e identidad, que su sabor se identifique claramente al probarla, con esa finalidad, incorporamos los ingredientes en su momento justo y en su proporción, siendo siempre de primera calidad."

Y aunque está claro que las mejores son las de tu madre, hemos preguntado a nuestras compañeras dónde probar las mejores croquetas y esta es la lista que ha resultado:

- Isabel Loscertales

Senyor Vermut, C/Provença, 65. Barcelona.

Croquetas de Senyor Vermut
Croquetas de Senyor Vermut, en Barcelona. | @ Albert Santamaria

Un santuario del aperitivo en la Ciudad Condal. Un local pequeño y acogedor donde elegir entre un sinfín de marcas de vermut y donde tapear rico, rico. Son famosas sus bravas, sus bombas, su ensaladilla rusa y, claro, sus croquetas.

- Fátima García

Casa Labra, calle Tetuán, 12. Madrid

"Difícil elección sin duda, pero mis favoritas son las tradicionales (y tan tradicionales, ¡desde 1860!) de Casa Labra. Su bechamel se deshace en boca y su tamaño (porque para mí sí importa) es el óptimo para una croqueta de estas de toda la vida."

- Andrea Arabia

Restaurante Echaurren,  calle Padre José García, 19. Ezcaray, La Rioja.

"Las mejores croquetas que he probado están en Ezcaray, en el restaurante Echaurren. Son una de las especialidades de su chef, Francis Paniego, y son ideales para tomar como aperitivo con un buen vino en la barra. Es un rincón mágico, con chimenea y mantas de Ezcaray, con vistas a la Iglesia. Os aviso que algunas croquetas "lloran" de lo buenas que están.

'Restaurante Casa Masip' (Calle Academia Militar, 6, 26280 Ezcaray, La Rioja.)

"No tienen nada que envidiar y están en el Restaurante Casa Masip, así como su restaurante en la plaza de la verdura de Ezcaray. El lugar perfecto para degustarlas es la preciosa terraza que tienen en el interior. Las croquetas, tras el primer mordisco crujiente, se derriten en la boca."

- Patricia Álvarez

Solo de croquetas, en la calle Echegaray 5, Madrid.

Es una croquetería indie que se distingue de las demás por ser 100% inclusiva. Todas sus croquetas son sin gluten, y tienen una amplia selección de croquetas sin lactosa y veganas. Pero que sean aptas para intolerantes no significa que no estén riquísimas. Tienen un montón de sabores espectaculares, como las de cachopo asturiano, boletus con trufa o la de chipirones en su tinta.

- Clara Hernández

Santerra, en la calle General Pardiñas, 56, Madrid.

Sus croquetas son de llorar, con su punto de bechamel perfecto. Su especialidad, las de jamón ibérico, es habitual encontrarlas en los ránking de las mejores croquetas del país (y del mundo, según el IV Campeonato Internacional Joselito 2018). Cremosa y riquísima. Su precio es de 2,5 euros la unidad.

Croquetas de Santerra, en Madrid.
Croquetas del restauarnte Santerra, en Madrid. | Santerra

- Laura Potrony

Bodega Montferry Violant d´Hongria 105 En el barrio de Sants, en Barcelona.

Un clásico de los de toda la vida con botas y mesas de hierro y mármol. Sus croquetas van del cabrales, al calabacín, las setas y todo lo que te puedas imaginar. No reservan y el local es justito. Muy buen ambiente.

- Marta Lasierra

Sidrería Lena, C/ Cervantes,2 Villaviciosa, Asturias.

Mi sitio preferido para tomar croquetas está en Asturias, concretamente en Villaviciosa. Es una grastrosidrerÍa donde todo está bueno. Las croquetas de queso Gamoneu y jamón ibérico son deliciosas y fuera de carta tienen unas buenísimas de pitu de caleya guisado. Con una tapa y una botella de sidra... sientes muy cerca la felicidad en estado puro. Todo esto con la presencia de su cocinero David Castro Agudín.

- Marta Bonilla

Bar Carallo. Serrano,45 (Madrid)

Como buen restaurante gallego, sus croquetas hacen honor a los platos típicos de la tierra: mejillones y lacón con grelos. Perfecto para los que además de las típicas croquetas de jamón les guste probar otros sabores. Porque las croquetas es un plato que está en casi todos los restaurantes, desde los más caros a los más económicos, pero no es fácil encontrarlas como en Carallo, crujientes por fuera, que se escucha el 'crunch' cuando le hincas el diente y muy suaves y ligeras por dentro. Si pasas por delante, no hay que dejar de probar las de mejillones.

Tags:

gastro