Seis modos en que el ejercicio te hará parecer diez años más joven. | GTRES

Seis modos en que el ejercicio te hará parecer diez años más joven

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Menos cremas y más poros abiertos por sudor en la piel (luego los cierras con una ducha fría) parece ser el lema de los defensores del deporte como la mejor terapia antiaging para la piel. Varios estudios han probado que el sudor es un antiarrugas fabuloso que combinado con las endorfinas que se segregan durante la actividad física y el aumento del riego sanguíneo aportan luminosidad y tersura a la piel. Una sesión de ejercicios tendrá al menos 6 efectos sobre tu estado de ánimo, tu postura y tu aspecto que te harán sentir y parecer más joven. Veamos:

Estarás más energética

La actividad física es como una bebida energética natural para tu cerebro que te hará sentir más vital y alerta. El ejercicio excita al cuerpo y lo provee de una gran sensación de bienestar general.

Serás una diosa del sexo

Una hora sudando mejora el flujo sanguíneo en todo el cuerpo, lo que te hará responder mejor a los estímulos sexuales e incrementará el deseo. Además psicológicamente te hará aumentar la autoestima y te sentirás más segura de ti misma.

Tendrás una piel brillante y suave

Una investigación de la Universidad de Ontario sostiene que el sudor que excreta la piel durante el ejercicio físico la mantiene  con una apariencia más joven porque mejora la elasticidad y el brillo, incluso en personas que han superado los 80 años.

Mejorarás la postura

El ejercicio cambia la masa muscular y la densidad ósea, con lo cual tu postura se hace más erguida y se acerca más a la de una persona joven que a la de alguien que ha comenzado a perder hueso y músculo por el envejecimiento.

Serás más flexible y te moverás con gracia

La edad no solo hace más inflexibles tus opiniones, sino también hace que tus músculos y articulaciones sean más rígidos, pero si entrenas sistemáticamente y haces ejercicios de estiramientos o sesiones de yoga o Pilates tu cuerpo recuperará buena parte de su flexibilidad y agilidad. Seguramente seguirás teniendo las mismas discusiones con tus amigos (sobre las ideas el ejercicio tiene poco impacto) pero al menos si te enfadas podrás levantarte del sofá de una vez con dignidad, sin que te traqueen todos los huesos de la rodilla.

Estarás siempre de buen humor

Los corredores lo notan siempre después de una carrera, ese subidón que te hace sentir bien, poderosa, capaz de comerte el mundo. La culpa es de las endorfinas, unos componentes químicos que actúan como opiáceos naturales y que se generan cuando se practica ejercicio cardiovascular.