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4 maneras de estropear tu entrenamiento del día siguiente

Paola Lei | Woman.es

1. Cenar demasiado y muy tarde  

Si cenas de manera abundante y a altas horas de la noche, el organismo se pasará la noche haciendo la digestión, dormirás peor y es probable que te despiertas más de una vez durante la noche. Además, el organismo liberará la hormona cortisol que se asocia a la ganancia de peso.  Los entrenadores personales saben que un entrenamiento efectivo empieza con la cena de la noche anterior.

2. No dormir las horas suficientes

Tener un sueño reparador es clave para acumular suficiente energía y rendir en el gimnasio en la mañana siguiente.  Dormir menos de las horas necesarias  puede dificultar la pérdida de peso en un 55%, según un estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal.  Un sueño de poca calidad altera la regulación de las hormonas que controlan el apetito y aumentan la ingesta de hidratos de carbono refinados y azucares.

3. No comer nada antes de entrenar

Estés con una rutina de cardio o con ejercicios con pesas, necesitas alimentarte para rendir. Aunque algunos estudios aseguran que entrenar en ayunas es más eficaz para perder peso, la verdad es que muchas otras investigaciones dicen todo lo contrario. Y la mayoría de los nutricionistas nunca recomendarían irse a entrenar sin haber comido al menos algo ligero. Algunos nutricionistas recomiendan algo de fruta o un puñado de frutos secos para empezar bien el día. Otros prefieren el yogurt o un plátano.

 4. Comer demasiado después del entrenamiento

Comer algo después de entrenar es clave para la recuperación muscular. Quedarse con hambre no es recomendable, pero tampoco darse un atracón. Lo ideal es comer algo de carbohidratos integrales y proteína, dos partes de carbohidratos por una de proteína. Puede ser un cuenco de avenas con medio plátano o una taza de leche semi desnatada. Pero debes evitar a toda costa las barritas energéticas de proteínas, tienen demasiados carbohidratos y muchas calorías.