Integra el verde en tu casa

Era la base perfecta: una antigua casa construida en 1946. En esta vivienda de tonos luminosos y vitalistas, se han barajado colores naturales en muebles, accesorios y telas.

Susana Fernández

¿La sorpresa? Papeles pintados XXL y telas enmarcadas en lienzos de madera.

El problema radicaba en que exigía, para estar radiante, una completa rehabilitación. Y tan completa, casi dos años tardaron Mette Hagedorn y su marido, Niels Kristensen, en dar forma a la que es hoy su vivienda, al sur de Copenhague.

Curiosamente, Mette es profesora de formación, pero a los tres años de ejercer decidió crear su propia empresa, la firma de diseño Base 212 (por cierto, el nombre se inspira en el número de su casa). Se había utilizado como colmado del pueblo, así que cuando la compraron todavía colgaban de las paredes algunos pósters publicitarios.

Quizás ese fue el embrión que desató el gusto de Mette por decorar las paredes con telas y llamativos papeles pintados. «En aquella época era tendencia decorar absolutamente en blanco, así que yo también me sumé. Pero después de estar viviendo un tiempo no nos acabó de funcionar, así que empezamos a introducir toques de color y detalles divertidos, como los platos de cerámica, que decoran muchos espacios como si fueran cuadros.

El color también se materializó en muebles (varias piezas vintage se actualizan en tonos vivos), en telas enmarcadas en lienzos de madera y, sobre todo, en las paredes, forradas con vistosos papeles. ¡No hay espacio que no ubique uno! «¿El más especial? El bosque que decora un lateral del salón.

El efecto es sorprendente. Me gusta la idea de introducir la naturaleza en mi casa. De hecho, en el jardín me surgen las mejores ideas.» Quizá por eso su casa está repleta de formas suaves y sinuosas y de tonos verdes, uno de sus preferidos. Y todo sin dejar de lado el blanco de suelos, techos y paredes, tan típicamente nórdico.