El diseñador de joyas en la zona de barbacoa de su casa. | Germán Sáiz

Anton Heunis, el diseñador de joyas, nos invita a descubrir su casa

Ester Aguado / Fotografía: Germán Sáiz

ive en España desde hace diez años. Después de pasar por Alemania, Francia e Inglaterra, este exquisito y afable diseñador surafricano recaló en un ático del centro de Madrid. Y allí seguiría si no hubiera descubierto una fantástica casa en Los Peñascales, en la sierra norte, hace un par de años. «Con mi pequeña terraza pasaba calor en verano; me sentía atrapado cuando volvía de mis viajes... Así que empecé a buscar chalet a las afueras de la ciudad y me enamoré de la piscina en cuanto la vi», explica Anton. ¿Su habitación favorita? La cocina, donde se relaja preparando un estupendo cuscús marroquí o monta alguna de sus extraordinarias piezas de fashion jewelry, esas que le han hecho tan popular entre las celebs y en mercados como el chino o el ruso, donde arrasa.

Su hogar es tan ecléctico como sus gustos: le apasiona la estética de los años 50, la actriz Julianne Moore, los muebles del español Emilio Rey, las fotografías de Tim Walker, las pinturas de Neo Rauch y las óperas de Mozart –su madre era cantante y abandonó su carrera por sus tres hijos–. "Soy un sentimental, me encantan las épocas doradas, como la de Hollywood... Pero lo que menos me inspira es la moda; soy parte de ella, así que necesito salir y mirar fuera, en otras disciplinas, como el diseño de muebles o el cine de los 40 a 60", explica este artista.

¿El momento más gratificante de su carrera? "El año pasado, en la Gran Vía: vi a una chica con un collar mío, de una edición limitada que solo se vendía en la 5ª Av. de Nueva York. Me hizo tanta ilusión... ¡Ella lo eligió entre miles de piezas! No le dije nada porque venía del gimnasio y no quería cargarme el glamour», confiesa, entre risas. Sus clientas tienen un denominador común: son gente con “attitude”.