Los cinco errores de las personas obsesionadas con su salud

Se preocupan tanto por su cuerpo, por lo que comen, por lo que se mueven. por cómo duermen … que el celo por su salud acaba siendo contraproducente. Estos son algunos de los errores frecuentes de las personas que se observan demasiado y quieren ser absolutamente saludables.

Dulceida

1. Solo compran comida ecológica

Hacerlo en una decisión sabia en algunos alimentos, por ejemplo, la carne roja, el pollo, la remolacha o las zanahorias … pero no hay mucha diferencia entre la versión convencional y la ecológica en otros alimentos como el aguacate o los huevos. Tampoco conviene asumir que todo elemento ecológico u orgánico es per se un sano. En general, la comida ecológica suele ser un poco más cara que la convencional, pero las calorías o el exceso de azúcar sigue estando presente en las versiones orgánicas de los cereales azucarados o las granolas ricas en grasa. Que sean más o menos ecológicos no los convierten en alimentos sanos o hipocalóricos.

2. Tienen poca vida social2.

Su tiempo está perfectamente repartido entre su vida profesional, la práctica del deporte y el cuidado obsesivo de su alimentación. Pues bien, a esa gente le falta un pilar importante para ser saludable: la vida social. Las investigaciones sugieren que las redes sociales (las reales no las de Internet) nos hacen más fuertes e inmunes a las infecciones. Así que al igual que se programan las horas de gimnasio conviene planificar un encuentro semanal con los amigos. Uno a la semana, al menos.

3. Se hacen demasiadas analíticas y exámenes médicos3.

Como se observan todo el rato, el menor síntoma los lleva al médico donde exigen que se les hagan todo tipo de exámenes en una actitud cercana a la hipocondría. Pero un exceso de pruebas médicas no significa ser más sano. Al contrario, algunas pruebas te exponen innecesariamente a radiaciones o elevan el riesgo de obtener falsos positivos que te hagan iniciar tratamiento sin motivos.

4. Tienen fobia a los gérmenes y microbios

Se lavan las manos con excesiva frecuencia para mantenerse limpios y fuera del alcance de cualquier germen. No hay dudas de que es una excelente costumbre lavarse las manos con jabón con cierta frecuencia, pero para crear anticuerpo, el organismo debe mantener cierta exposición a los gérmenes, lo que nos hará más fuertes desde el punto de vista inmunológico.

5. Se olvidan de cuidar la sal que llevan sus comidas

Vigilan las calorías y las grasas, los colorantes y los conservantes. Respetan al dedillo las reglas de proximidad y kilómetro cero, pero ¡ay! se olvidan de controlar la sal al cocinar o poner el salero encima de la mesa. El consumo de sal está relacionado con el incremento de la presión sanguínea y otras enfermedades. A no ser que cocines tu propia comida, es complicado controlar la cantidad de sodio que llevan los alimentos, sobre todo en las comidas preparadas o cuando se come fuera de casa, así que en este acápite la única recomendación eficaz es cocinar en casa.

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