¿Qué tiene este chico?

Cinco razones de peso para amar a este camaleónico actor que estrena “Todo está iluminado”.

Unos ojos difíciles de olvidar

1. Algo más que niño prodigio

Cogido de la mano de su madre, debutó en anuncios y pequeños papeles para la televisión, pero a los nueve años ya estaba bajo las órdenes de Barry Levinson en “Avalon”. Al contrario que algunos compañeros de generación –léase Macaulay Culkin– sobrevivió a la cruz de la fama precoz que muchos actores infantiles no saben llevar con dignidad.

2. Se convirtió en Frodo

sin morir en el intento

Cuando se enteró de que Peter Jackson estaba buscando actores para “El señor de los anillos”, le envió una cinta de vídeo con una prueba. Ahora, no podríamos imaginar la odisea de Frodo, atrapado en el lado oscuro de la vida, sin el rostro de Elijah, entre abrumado y valeroso.

3. De disfraz en disfraz, y tiro porque me toca

De “El señor de los anillos” pasa a una producción de presupuesto modesto como “Olvídate de mí”, junto a Jim Carrey y Kirsten Dunst, entre otros. Su capacidad para cambiar de piel le permite enfrentarse a proyectos tan distintos como la película de animación “Happy Feet” o “Bobby”, sobre el asesinato de Bob Kennedy. En “Todo está iluminado” interpreta a un escritor que viaja a Ucrania para investigar quién fue la mujer que salvó a su abuelo durante la guerra.

4 Personifica al antidivo

Compartía piso en Nueva York con su hermana Hannah, hasta que lo dejó porque lo utilizaba poco y no podía justificar el gasto que suponía su alquiler. Se ha comprado una casa en Venice, California, y acaba de fundar su propio sello discográfico. Y todo ello, con gran discreción.

5 Esos ojazos…

Su mirada puede ser conmovedora e inquietante. Difícil olvidarla en “Tormenta de hielo”, estupefacta ante la autodestrucción de una familia que no sabe comunicarse. Imposible no acordarse de ella en “Sin City”, oculta tras unas gafas blancas mientras es devorado por lobos.

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