La Vecina Rubia: “Ni un equipo de hombres, ni una empresa de marketing, ni una IA: detrás de la Vecina Rubia estoy yo”

Mientras su ‘chat de amigas’ de las redes no deja de crecer, la ‘influencer’ anónima más famosa de nuestro país acaba de publicar su tercera y exitosa novela, ‘La chica del verano’. Hablamos con ella sobre redes sociales, literatura y mucho más. 

La Vecina Rubia publica su tercera novela, 'La chica del verano'
La Vecina Rubia publica su tercera novela, 'La chica del verano' / Libros Cúpula

Aunque nadie sabe quién es, la Vecina Rubia no necesita presentación. Seguramente en los últimos años te ha sacado varias sonrisas con sus famosas frases (“tengo pelazo y cerebro debajo”, “madrugar es de guapas”...), sus memes y sus doblajes o te ha creado alguna necesidad de moda, belleza o decoración con sus recomendaciones. También puede que te hayas enganchado a su historia de amor platónico con Jon Kortajarena, Miguel Ángel Silvestre o Mario Casas o que hayas colaborado con alguna de las muchas causas a las que le da difusión a través de su altavoz. Pero, si hay algo que no te puedes perder son sus tres novelas, que componen la saga ‘Verano’ y en las que ha volcado, de una forma fresca y adictiva, su sentido del humor y su pasión por la escritura (y por la ortografía), así como su propia historia. 

Entre todos sus perfiles suma más de 5 millones de seguidores (además de su cuenta principal, la Vecina Rubia gestiona un club de lectura, @clubdelecturaconbrillibrilli; un perfil de ortografía, @elconejitoortografico; y otro en el que muestra todo su ‘merchandising’, desde medias junto a Calzedonia hasta agendas o pequeños electrodomésticos, @siesrosaybrillaloquiero), pero últimamente destaca por su faceta como escritora. 

Hablamos con la Vecina Rubia sobre su tercera novela, 'La chica del verano'

Hablamos con la Vecina Rubia sobre su tercera novela, 'La chica del verano'

/ Libros Cúpula

La tercera entrega, ‘La chica del verano’ (Libros Cúpula), se ha convertido en uno de los fenómenos editoriales del año con más de 50.000 ejemplares vendidos (30.000 de ellos antes de llegar incluso a las librerías o a Amazon) y siete ediciones publicadas en apenas tres semanas desde el lanzamiento. El libro pone el broche de oro a la historia de ‘La cuenta atrás para el verano’ y ‘Contando atardeceres’ y nos muestra el lado más personal y maduro de la protagonista en su camino para convertirse en la Vecina Rubia. Ella misma nos lo cuenta en esta entrevista que, por supuesto, ha respondido vía email y con el mismo cariño que transmite en cada uno de sus post. Todo un descubrimiento. 

¿Cuánto hay de ficción y cuánto de realidad en tus novelas?

Forma parte de cada lectora elegir el porcentaje de cuánto hay de ficción y cuánto de realidad en cada novela. Siempre hay y habrá una parte de mí en cada publicación, en cada texto y cada novela que está por venir. No sabría hacerlo de otra manera.

Creo que el formato de la autoficción, unido al anonimato de mi perfil, siempre genera ese interés. Como todo en la vida, en mis novelas ―que también las considero parte de ella― hay una zona que llamo de “confort relativo”. Para mí, responde a una forma de abordar un tema muy real, de lo que he vivido y sigo viviendo. También hay un componente de ficción que acompaña a la narración y fluidez de la historia y, por supuesto, ese punto intermedio dentro de la dramatización, que en algunos casos eleva la intensidad de situaciones que han formado parte de mi vida y en otras las suaviza. Fueron mucho peores.

Siempre hay y habrá una parte de mí en cada publicación, en cada texto y cada novela que está por venir. No sabría hacerlo de otra manera.

¿Siempre supiste que querías escribir? ¿En qué momento decidiste lanzarte con la escritura?

Siempre he sido una gran aficionada a la lectura. Ya desde muy niña mi padre me inculcó el gusto por todo tipo de literatura, aunque he de reconocer que siempre me atrajo aquella lectura en la que me sentía parte de la historia, bien identificada con la protagonista, bien con las situaciones que ocurrían o porque simplemente me obligaba involuntariamente a ser parte de la historia. Imagino que, de manera involuntaria, ser consciente de estos detalles ya me daba algunas pistas sobre mi afición a la escritura.

Además, siempre he compartido pequeños textos en redes sociales. Siempre he buscado el contacto directo con la lectora, aunque fuera en 2200 caracteres. No fue hasta pasados varios años, cuando sentí que tenía una historia en las manos y arriesgué a consolidarla en más de 1200 páginas en una saga. Escribir tres novelas con una estructura que diera sentido a una historia completa en tres actos, con un estilo propio que fuera evolucionando como lo hacía la edad del personaje, ha sido un reto del que me siento muy orgullosa. 

Todos tus libros hablan de amor y amistad, pero en ‘La chica del verano’ tratas también la madurez, la maternidad, la autoexigencia… ¿responden estos temas a tu nuevo momento vital?

Responde a la evolución de la protagonista y su entorno. Es inevitable cómo los contextos sociales nos afectan en según qué edades y cómo, casi sin quererlo, llegan a nosotros sin predecirlos. Estos valores generales, como son el amor y la amistad que, siendo temas troncales en las tres novelas, evolucionan con ella, conmigo, como lo hace la adolescente convertida en mujer. Es en este punto cuando entran en juego esos detalles de la vida que se van sumando casi sin quererlo: la autoexigencia, no solo en el trabajo o en la búsqueda del éxito, sino con una misma, la falta de autocuidado, la toma de decisiones personales, la salud, la maternidad, la muerte, la enfermedad, el miedo, la ira o la autoaceptación… todas ellas van apareciendo en el horizonte y en las novelas. 

Esto es lo que representa la saga Verano y creo que es parte del éxito que ha tenido. Creo que las novelas han conseguido arrastrarnos por la nostalgia de una adolescente de dieciséis años en ‘La cuenta atrás para el verano’, sumirnos en la búsqueda de una misma en ‘Contando atardeceres’ y la aceptación en ‘La chica del verano’. Gloria Fuertes decía que lo mejor del olvido es el recuerdo, y para mí este es un axioma sobre el que trabajar el relato de mi vida.  

 

'La chica del verano', de la Vecina Rubia

'La chica del verano', de la Vecina Rubia

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¿Cómo eres como escritora? ¿Alguna manía, costumbre…?

Pues me encantaría tener esa pose de escritora reflexiva, de foto en blanco y negro, de quien escribe en una cafetería con un cierto tono vintage, incluso a máquina, que recuerda a experiencia y huele a profundo, pero soy bastante metódica y realista. Además, yo no puedo escribir ni leer en sitios con ruido. Yo iba a las bibliotecas a socializar, no a estudiar, puesto que nunca me pude concentrar en sitios rodeada de gente; luego, me iba a casa y recuperaba las horas de estudio a solas. 

Como escritora, no empiezo la novela sin tener mi espacio ordenado, sin estar sola, sin haber definido claramente su línea temporal y, una vez definida, tengo por costumbre escribir, sin más. Ocho horas. Con o sin musas. Si me bloqueo, me dejo llevar por la historia, intento ser parte de esta, buscando la complicidad de la lectora, como si yo misma fuera una más. Emocionándome con el relato.

Dicen que la soledad del escritor es perturbadora, pero a mí me encanta y me permite concentrarme. La soledad escogida es totalmente distinta a la impuesta. Creo que el oficio, siendo la persona autoexigente que soy, me hará mejor escritora y creo que en las tres novelas he conseguido transferir a la lectora reflexiones que de una manera muy directa han tocado su corazón, sencillamente, porque ya lo hicieron sobre el mío en su momento.

Me encantaría tener esa pose de escritora reflexiva, de quien escribe en una cafetería con un cierto tono vintage, incluso a máquina; pero soy bastante metódica y realista.

¿Y cómo lectora? ¿Qué tipo de libros te gusta leer?

Aquí soy más ecléctica. Me gusta leer, sin más. Por la afición a la lectura. Y aunque tenga algunas preferencias, siempre saco partido a cualquier novela. Siempre pongo de referencia a Zafón y Kinsella, Julia Navarro o María Dueñas, que seguramente no puedan estar en lados más opuestos del espectro, pero he de reconocer que hay una autora que me ha gustado especialmente últimamente: Gillian Flynn. 

Con el éxito que está cosechando la saga de ‘La chica del verano’, ¿podemos asumir que tu carrera literaria no ha hecho más que empezar o no tienes previsto seguir escribiendo? 

Escribir me apasiona por encima de todo. Ya sea una frase con sonoridad, una broma en clave de humor, una publicación en Instagram o una novela de 400 páginas. He tenido la inmensa suerte de que las tres novelas hayan tenido ese apoyo de las lectoras que es tan importante. 

Sé que tener una comunidad en redes, de la que me siento parte como una más, pudo ser el apoyo inicial que va unida a la curiosidad, pero tres novelas más tarde, una vez ya frente al texto, se ha defendido por sí mismo, y eso me enorgullece y me hace estar agradecida. Al final, que las personas te ofrezcan su tiempo para invertirlo en tus novelas es lo más preciado que puede haber, y al hacerlo con cada parte de esta trilogía me han ofrecido un pequeño apoyo para seguir desarrollando lo que más me complace.

Te conocimos gracias a frases tópicas y hoy en día te catalogan como un fenómeno literario. ¡Menuda evolución! ¿Te lo imaginabas cuando empezaste en las redes? 

Yo no diría que es una evolución. La novela y las redes sociales son dos formatos diferentes. Yo comencé en las redes sociales y me adapté al medio, a todas menos a TikTok por mi falta de coordinación para bailar, pero ese es otro tema.

Sobre este tema, hay quien pensará que es más difícil crear un lema como “Tengo pelazo y cerebro debajo” que una historia desarrollada en el tiempo. También hay quien dirá que sostener un segundo acto es más complicado que una frase que resuene en la cabeza de miles de personas y acabe haciéndose viral… Difícil decisión esta. En ninguno de los casos fue premeditado disfrutar de esta situación. Si es cierto que, echando la vista atrás, revisando mi vida, veo detalles, acciones que emprendí o decisiones que tomé que, casi sin quererlo, me acercaron a este camino. Como decía el protagonista de ‘Antes del atardecer’: “Somos el resultado de la suma de todos los momentos de nuestra vida”.

Cuando una influencer escribe una novela, muchos lectores abordan la lectura con escepticismo. ¿Qué les dirías para eliminar esos prejuicios?

La literatura no tiene prejuicios, los tenemos nosotros. Y estos con el tiempo desaparecen. Será entonces cuestión de tiempo…

En las redes circula la teoría de que la Vecina Rubia es, en realidad, un grupo de señores (al más puro estilo Carmen Mola). ¿Cómo llevas estas conjeturas sobre tu identidad? ¿Es divertido o te cansa el asunto?

Ser anónima conlleva un cierto misterio que puede inducir a esas conjeturas, entre otras falsas ideas, por ejemplo, que detrás de la Vecina Rubia hay un equipo de hombres, una empresa de marketing o, si nos llega a pillar en estos tiempos, una IA, seguramente. Detrás de la Vecina estoy yo y detrás de mí está Vecina, la persona. 

Por otro lado, si tuviera que hacer hincapié en algo que me molesta, diría que hay veces que siento que no se me ofrece la oportunidad de que las cosas sean simplemente tal y como lo que parece que son: que hay una persona trabajadora detrás que busca dar lo mejor de ella en todo lo que hace.

¿Alguna vez te has planteado desvelar la verdadera identidad de la Vecina Rubia o será siempre un secreto?

Sinceramente, siento que todas las personas que me leen ya me conocen y con el paso del tiempo, el misterio por la persona ha crecido de la misma manera que lo ha hecho el mensaje y eso para mí ya es el mayor de los objetivos que me propuse cumplir. La novela ‘La chica del verano’ aborda precisamente esta encrucijada para la protagonista y la decisión que toma, llegado el momento, no sin antes reflexionar mucho sobre las convicciones que mueven al personaje y las dudas que puede generarle. La resolución de la misma está entre las páginas del libro.

La Vecina Rubia, la 'influencer' anónima más famosa de Instagram

La Vecina Rubia, la 'influencer' anónima más famosa de Instagram

/ Libros Cúpula

La Vecina Rubia que conocemos gracias a las redes ¿es un personaje o de verdad te muestras tal cual eres?

Uno de los detalles más importantes que creo que me representan a mí como persona y a la Vecina como perfil en redes sociales es la coherencia en todo lo que hago, o al menos eso quiero pensar. Seguramente me habré equivocado muchas veces, pero de partida, quiero creer que es así. Si voy a publicar una información, la contrasto antes; si voy a colaborar con una causa solidaria, la estudio en profundidad y, si me equivoco, pido disculpas. Parece fácil, pero no lo es.

‘La chica del verano’ quizás sea mi novela más personal de las tres, con una protagonista que sufre con la decisión que ha tomado por ser una persona, que no personaje, anónima, a contracorriente de todo lo que las redes sociales son ahora mismo y con las consecuencias de una personalidad que busca satisfacer a los demás a toda costa. Mientras lo narraba, lo sentía. Creo que esta última frase responde claramente a esa pregunta.

Al ser conocida por millones de personas, pero anónima a la vez, sigo con mi vida sin temer a los paparazzi, algo bastante liberador.

Llevas muchos años triunfando en Instagram. ¿Cómo han cambiado las redes tu vida? 

Siempre que alguien habla de éxito o triunfar me hago le hago la misma pregunta: ¿pero qué es triunfar? Hay tantos matices en ello... Saramago dijo que no temía al fracaso porque nunca persiguió el éxito. ‘La chica del verano’ cuenta los comienzos de la Vecina Rubia y, en cierto modo, refleja la casualidad con la que el perfil adquirió relevancia, cómo se sentía la protagonista y cómo tuvo que tomar ciertas decisiones, no siempre acertadas, y que en muchos casos tuve que tomar de manera real. Todas ellas me han llevado a la situación actual donde estoy ahora y donde me siento muy afortunada de formar parte de una de las comunidades más sanas de las redes sociales. Si ese éxito viene avalado por el trabajo y el esfuerzo, entonces es una consecuencia de ello sin más, no un meta para mí y, aunque sé que la perseverancia no es ningún mérito, la aplico habitualmente para que ese mensaje del que hablamos anteriormente acabe calando. Por otro lado, al ser conocida por millones de personas, pero anónima a la vez, sigo con mi vida sin temer a los paparazzi, algo bastante liberador, con lo cual, puedo concluir que nada ha cambiado.

 

Entre todas tus cuentas sumas varios millones de seguidores, más que los votos de muchos partidos políticos. ¿Cómo asumes estas cifras?

Desde luego, no de la misma manera que ellos. Desde el agradecimiento, el anonimato y la responsabilidad que pueda tener con ellos y que según a quién le preguntes, tendrá una respuesta diferente. La que he decidido dar por mi parte queda claro en ‘La chica del verano’ y espero que para las cerca del millón de lectoras de esta trilogía también lo sea.


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