Willow y Will Smith | GETTY

Will Smith explica cómo su hija Willow le cambió la vida: "Descubrí los sentimientos"

El actor se ha confesado sobre el gran cambio que su hija Willow trajo a su vida y cómo le ayudó a cambiar su forma de ser padre.

María Viéitez

Después de que Willow llegase a su vida, Will Smith tuvo que darle un giro de 180 grados a su estilo de paternidad. El actor tuvo a la joven actriz y cantante, junto con Jada Smith, hace 21 años, un acontecimiento que, según ha contado, marcó un antes y un después memorable. "Siento que Willow me salvó de lo que podría haber sido trágico en mi vida", ha dicho el actor de 53 años.

Willow y Will Smith | GETTY

La estrella de cine es padre de tres hijos: Trey, de 29 años; Jaden, de 23; y Willow, de 21. Pero sin duda, la benjamina y única hija de la pareja representó un reto para Smith, ya que según ha contado, fue la única persona que le hizo darse cuenta de su flagrante falta de inteligencia emocional.

En la entrega más reciente del show 'Will Smith: An Evening of Stories with Friends', que tiene lugar en el Kings Theatre del barrio neoyorquino de Brooklyn, el actor protagonista ha compartido cómo fue su experiencia tratando de asimilar la fama de su pequeña, que se convirtió en una estrella con solo 9 años.

"Me decía a mí mismo: 'Estoy criando a estos niños como si fueran padres'", contó Smith entre risas refiriéndose al hecho de que sus dos últimos hijos alcanzaron la fama a una edad muy temprana. "Sentí que lo estaba haciendo muy, muy bien". Sin embargo, un acontecimiento que Will y Willow compartieron ayudó al actor a darse cuenta de que todavía le quedaba mucho por aprender.

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Tras un concierto que Willow dio en Dublín, y nada más bajar del escenario, la joven se dirigió a su padre diciéndole que había terminado. Como respuesta, Will le dijo que tenía que seguir actuado, a lo que la joven respondió: "¿No te importa que yo haya dicho que ya he terminado, papá?".

A la mañana siguiente, lo primero que hizo Willow al despertarse fue afeitarse la cabeza, algo que, sin duda, sorprendió a Will. Fue entonces cuando se dio cuenta de que su pequeña intentaba expresar sus sentimientos de frustración y llamarle la atención.

"Mientras la estoy mirando, digo: 'Lo tengo. Lo tengo, cariño. Lo siento. Te pido disculpas. Puedes parar'", dijo. Y añadió: "Fue aterrador. Sentí como si hubiera estado mandando mensajes de texto y mirando mi teléfono y un autobús me hubiera llevado por delante. Willow me ayudó a despertar".

Will ha confesado que fue esa anécdota la que le permitió ver que, hasta entonces, nunca antes había prestado atención a sus sentimientos o a los de los demás. "Aunque suene extraño, en ese momento descubrí los sentimientos. Por mi infancia, por la forma en que me criaron... No me importaba cómo me sentía, así que tampoco me importaba cómo se pudiera sentir otra persona. Mis sentimientos no importaban en la casa de mi infancia. Hacías lo que te decían que hicieras. Tuve que pensar realmente en la pregunta que me estaba haciendo. La pregunta que realmente me estaba haciendo era: "Papá, ¿te importa cómo me siento? Fue una explosión en mi mente, era una pregunta muy profunda y existencial". Y concluyó: "Mi estilo de crianza cambió en ese momento", añadió.

"Después de ese momento, empecé a darme cuenta de que los hijos son una semilla que ha sido diseñada por Dios. No es mi trabajo exigirle que sea una cosa que yo necesito que sea para saciar y gratificar mi ego. Mi trabajo es regar, alimentar y nutrir esa semilla para que se convierta en lo que ya es, y alinearme con esa semilla en lugar de empujarla y empujarla", reflexionó el actor. "Fue una transición importante en mi vida, y siento que Willow me salvó de lo que podría haber sido trágico en mi vida".

Willow también se ha expresado recientemente sobre esa época de su vida en que no se sentía escuchada ni apoyada por sus padres. "Fueron un par de años, honestamente. Tratando de recuperar la confianza por no sentirme escuchada o como si a nadie le importara cómo me sentía", explicó. Y añadió: "Y tuve que perdonarme a mí misma porque me sentía culpable porque todo el mundo estaba tratando de forzarme para ser mejor, para alcanzar mi sueño. Pero yo no entendía realmente lo que implicaba mi sueño".