Vanesa Lorenzo posa en exclusiva para Woman. | Richard Ramos

Vanesa Lorenzo: "Mi familia es muy de verdad"

De la mano de El Corte Inglés, entrevistamos a la modelo en un gran momento: embarazada de su segunda hija reconoce que se encuentra "estupendamente."

Araceli Ocaña | Woman.es

En ella reconocemos el cuerpo que apareció en la portada de Sports Illustrated y el rostro que ha acaparado cientos de portadas en revistas de todo el mundo. Aunque la prensa del corazón le adjudica (en exceso) la etiqueta de pareja de Carles Puyol, Vanesa Lorenzo no solo es 'modelinchi', como ella se llama sino una empresaria creativa que ha buscado su nuevo lugar en la moda.

Embarazada de su segunda hija, que nacerá en enero (la pareja ya tiene a Manuela, de año y medio), Vanesa nos dedica un rato para hablar de trabajo, mucho trabajo, pero también de una familia, la suya, de lo más peculiar...

Tras dedicarte a ser modelo durante mucho tiempo ahora eres también empresaria de moda… ¿Qué es lo que más te gusta?

A mí en general me parece un regalo poder disfrutar de todo lo que hago. Es difícil elegir un área: el trabajo de modelo siempre me ha parecido más un regalo que un trabajo, porque es bestial lo que te ofrece, vivir en ciudades maravillosas, viajar, estar con gente creativa, mentes superabiertas. Tiene la parte dura de la soledad, de tener que crecer a unas edades muy tempranas, de asimilar conceptos que si no tienes los pies en la tierra se te puede ir la cabeza… Pero compensa. Y luego la parte más de expresión creativa a través del diseño es otro regalo porque, claro, es elegido, no impuesto y fue una cosa muy natural.

Eso te quería preguntar: ¿cómo empezaste con el diseño?

Yo empecé estudiando diseño de moda porque me parecía importante la formación y tener las herramientas para hacer una cosa seria, desde la parte más profesional. Lo que pasa es que luego está la parte empresarial, que es la que menos me gusta pero me ha hecho reflexionar y entender cómo funciona la vida, porque como modelo ganas un dinero que es surrealista para la edad que tienes, y entonces enfrentarte a esa parte de financiación, sueldos, equipos, me ha confrontado con la parte real, laboral, de la que yo estaba muy alejada.

Y todo lo compaginas con un nuevo embarazo... ¿Qué consejo le darías a tu yo primeriza?

Que hubiera bajado el ritmo de trabajo, porque yo me sentía tan fuerte… Ahora, por ejemplo, intento volver a casa antes para ver a mi hija, pero como estaba sola y me encontraba bien, trabajaba demasiado. Yo volvería atrás y lo disfrutaría más. Se me pasó volando y realmente no me enteré y ahora me da pena. Porque yo ahora estoy sintiendo cosas muchas cosas, estoy más perceptiva.

¿Cómo describirías a tu familia?

Pues muy de verdad. Con mucho humor y muchos besos. ¡Somos todos muy besucones!

Entonces a ti no te pasará esto que te voy a comentar: dicen que cuando llegan los niños, a veces se pierde un poco la magia. ¿Qué te parece?

Es que claro, como nosotros hemos ido tan rápido, ¡no ha dado tiempo! Nosotros estamos entre medio noviazgo y el momento paternidad. Es un mix.

¡A lo mejor ese es el secreto! Para cuando llegan los niños no te has cansado…

Claro porque en nuestro caso fue superbuscado y de una forma muy adulta… Pero mucha gente me decía: “Tú te has quedado de penalti.” Y no, no, no, aunque era muy pronto, los dos queríamos y cuando dos personas quieren, aunque sea muy pronto, ¿por qué no? Y entonces, claro, en realidad, nos estamos conociendo y descubriendo el uno al otro en fases increíbles, muy fuertes para una pareja, al mismo tiempo. Así que nos descubrimos como pareja, nos descubrimos como padres y es una intesidad que no hace falta mucho buscar la magia… [Risas] Y luego también es verdad que a los dos nos gusta dejar espacio para nosotros. Yo no soy de esas madres que abandona su parte de mujer y como pareja intentamos estar solos y yo no me siento mal por eso. Hay gente que lo critica y a mí me parece saludable que tengamos nuestros días solos. Aunque también es de respetar quien no lo haga. Yo no sé si funcionará para otra gente, pero las cosas, si no las cuidas… Creo que es mejor cuidarse paralelamente y no son incompatibles, ¡y para eso están los abuelos, que están estupendamente con ellos!

Y tú, como experta en moda, ¿aplicas las tendencias a la hora de vestir a Manuela, tu hija?

Como yo no soy muy de tendencias, me dejo llevar… Y con mi hija es que es muy divertido. Y diseñar para niños, que ahora estoy colaborando con The Animals Observatory, de la que ahora estoy desarrollando una minicolección, ¡es tan guay! Es la libertad absoluta. Todos esos looks que a mí siempre me han gustado, excéntricos, con mucho humor, que yo por ejemplo vestía mucho más así en NY porque te dejas llevar por lo que está a tu alrededor y ahora tengo la oportunidad con mi hija y el diseño para niños de sacar esa parte más ecléctica que me mola mucho.

Y para desconectar tengo entendido que practicas yoga... ¿Qué beneficios obtienes tú al hacerlo? ¿Cómo animarías a la gente a probarlo?

El yoga es una filosofía muy amplia: yo me metí al principio solamente por la parte más física, porque el yoga que yo practico, que es el ashtanga vinyasa, es como más cañero, y en EEUU, donde yo vivía, es muy común. Y luego con la práctica te vas dando cuenta de que es mucho más profundo: hay muchísimo más. Por ejemplo: en yoga trabajas mucho la parte muscular sobre todo postural y la elasticidad y eso se traslada a la vida, y todos los retos a los que te vas enfrentando en la práctica se trasladan. Si estás haciendo posturas de equilibrio y estás con estrés, ¡es que te caes! Es muy fuerte. Y sin embargo, cuando estás en un momento de buenísima autoestima, haces unas clases de posturas de equilibrio que te salen de maravilla. Dependiendo de cómo te veas en ese momento, tu cuerpo responde. Y a mí me ayuda a conocerme mejor. Y también te da una conciencia de tu cuerpo e incluso te ayuda a reconocer antes alimentos que no te sientan bien.

¿Y eso se traduce en algún tipo de alimentación especial, practicas algún otro deporte?

Ahora embarazada no, aunque me gustaba mucho correr, pero ahora no puedo. ¡Yo me apunto a un bombardeo! Me produce placer el sentirme físicamente fuerte. Y en cuanto a alimentación, la verdad es que no soy estricta en nada, ni soy vegetariana, me encanta comer de todo, pero desde hace muchísimo años no compro cereales refinados y eso ha marcado un antes y después.

Sé que te gusta beber batidos depurativos, ¿cual recomendarías?

A mí el que más me gusta es el de remolacha, zanahoria y limón. ¡Está buenísimo! A mí me encantan los sabores diferentes, amargos, picantes… Pero este tiene un saborcito dulce, con el puntito ácido muy rico.

Por cierto, que todo esto lo sé a través de tus redes sociales, porque eres superactiva… ¿Qué importancia les das tú?

Sinceramente, yo al principio era muy reticente porque sabía que exigía mucho trabajo. Porque mantener un contenido sincero, que no aburra, hay que pensárselo muy bien. A mí Instagram me encanta, y vas aprendiendo y definiendo el camino que quieres seguir, no es con un objetivo claro, pero perfilas más tu forma de expresarte, pero así reflexionas mucho: “¿Por qué estoy poniendo esto?” Que si lo pones a lo loco también está bien, pero a mí me gusta más hacerlo así.