Stacey Dash | GETTY

Stacey Dash se confiesa sobre su pasado de adicción: "Tomaba entre 18 y 20 pastillas al día"

La actriz ha revelado recientemente lo duro que fue dejar atrás su pasado lleno de excesos y relaciones interpersonales traumáticas.

María Viéitez

Stacey Dash ha aprovechado su última entrevista para hablar sobre su juventud, una etapa de su vida en que tuvo que lidiar con muy duras experiencias. Y es que la vida que la actriz llevaba hace unos años tiene muy poco que ver con la que lleva ahora. Para llegar a donde está hoy, ha tenido que pelear mucho.

Dash saltó a la fama por su papel en la película adolescente de los años 90 'Clueless'. En el filme, la actriz interpretaba a Dionne, una joven residente en Beverly Hills a la que le encantaba ir de compras. La vida de la actriz era, sin embargo, muy distinta en realidad.

Stacey, de 54 años, ha sacado a la luz en su última entrevista su oscuro pasado, un tiempo en que lidió con las adicciones y con relaciones traumáticas que la dejaron secuelas.

Stacey Dash | GETTY

"Tomaba entre 18 y 20 pastillas al día", dijo Dash. "Entre 18 y 20 pastillas de vicodina al día. Eso es caro". Y continuó entre lágrimas: "Sí, lo perdí todo". La vicodina (hidrocodona) es un opioide derivado de la codeína que se utiliza como analgésico vía oral. La dosis máxima recomendada para personas de más de 45 kilos es de no más de dos comprimidos de 2,5 o 5 miligramos cada cuatro o seis horas.

Dash se refirió a la adicción a este fármaco como su "secreto más profundo y oscuro", un problema que le acabó costando "entre cinco y diez mil dólares" al mes. Pero esto no fue lo más duro que experimentó Stacey en el pasado.

La actriz quiso compartir en la entrevista que, en aquella etapa de su vida también tuvo que lidiar con una relación abusiva. Dash tuvo un novio que la maltrataba físicamente. En una de las ocasiones en que este la agredió, la rompió un brazo.

"Me pegaba tanto que no pude levantarme de la cama durante dos semanas. No podía caminar, me rompió el brazo y me ató a la cama durante tres días", contó. Y continuó: "Una parte de mí pensó que eso era lo que me merecía".

Dash contó que su fe en Dios ha sido de gran ayuda para mantenerse sobria a lo largo de los años. Sin embargo, confiesa que "a veces" tiene que luchar para seguir creyendo. "¿Tengo que luchar por ella [la fe]? A veces, sí. Hay momentos en los que me despierto y pienso: 'Este es un mal día. Quiero hacer algo malo'. Pero entonces rezo para que Jesús me ayude".

Gracias a su dura lucha contra la enfermedad, Dash ha conseguido dejar atrás la adicción. Ahora, celebra orgullosa su sobriedad. "Acabo de celebrar cinco años de sobriedad. Estoy limpia, cinco años", explicó.

"Y en estos cinco años, la mayor bendición es que no sólo he podido ser honesta conmigo misma y convertirme en una mejor persona, sino que he podido entender a mis padres, y que sí me querían, y que estaban haciendo lo mejor que podían y que simplemente estaban enfermos. Eran adictos", concluyó.