José Luis Tabueña

Pastora Soler: "Cuando paré durante dos años me liberó muchísimo el pensar que dejaba la música para siempre"

La cantante, a un paso de celebrar los 25 años de su carrera, publica su undécimo álbum, “Sentir” (Warner Music), un trabajo que respira fuerza, superación y empoderamiento. Y es que, con otro bebé en camino, te sientes grande. Olé por ella.

Ester Aguado|Woman.es

Tenemos que retrasar nuestra entrevista varias veces... En los tiempos que corren, de mujeres versátiles y multitask, artistas y periodistas se las ven y se las desean para hacer un hueco en sus agendas. Desde luego, Pastora tiene una cita ineludible: está embarazada de siete meses y no puede saltarse ninguna revisión. Su segunda hija está en camino. Pero eso no le ha impedido realizar una extensa gira este verano, al mismo tiempo que grababa un trabajo tan precioso, vital y completo... Porque “Sentir” es un título que le viene como anillo al dedo, ya que emociona con cada uno de sus once temas. Nada menos que Vanesa Martín (“Charcos de luz”), Conchita, David Santisteban, Vega (“Sentir”), Luis Ramiro, Alejandro Martínez, Diego Cantero “Funambulista” (“Y no lo sabe”) y Pablo Cebrián han colaborado con ella. Este último (que ha acompañado a Bisbal y a Manuel Carrasco) fue en parte responsable de que su anterior entrega, “La calma” (2017), consiguiera un Disco de Oro.

José Luis Tabueña

¿Qué nos vamos a encontrar en tu nuevo trabajo: disco once, once temas?

“Sentir” sigue la estela del disco precedente, que fue muy especial porque supuso mi vuelta después dos años de retiro, por la acogida de la gente... En este me he preocupado por encontrar detalles en rincones que, aunque parezca mentira, no había ahondado, pensando siempre en lo que le gusta a mi público, teniéndole muy presente, aunque las canciones las acabe haciendo mías, claro. Hay temas muy intensos, pero otros que descargan: son once minihistorias que hablan de la vida, del esfuerzo, de la lucha, de la superación, de la mujer... y me siento, como decimos en el sur: “que canto con más gusto cada año”. No he elegido las mejores canciones que me han llegado, pero sí las que más han conectado conmigo, las que, llevadas a mi terreno, se han convertido en mías. Son mágicas.

Has participado en la composición de dos temas: “Al fondo a la izquierda” y “Aunque me cueste la vida”... ¿Era la primera vez?

No, ya compuse anteriormente, hace unos cuatro discos, siempre temas coescritos con algún autor, que te enseñan a quitarte inseguridades. Pero en este álbum le he dedicado más tiempo y he salvado dos, al final; los otros no estaban a la altura. Soy muy sensata... Aunque quién sabe, igual la discográfica los mueve y les encaja a otros artistas, sería muy bonito. “Al fondo a la izquierda” fue un tema descartado en un principio, pero cuando descubrí que estaba embarazada por segunda vez, la retomé. La experiencia de cantarlo con dos corazones latiendo ha sido inolvidable. Al fondo a la izquierda es donde está el corazón, ¿sabes? Y “Aunque me cuesta la vida” es una balada con un mensaje de empoderamiento que quería usar como bandera de este último trabajo.

Cuando tuviste a Estrella, tu primera hija, estabas retirada de los escenarios, ¿este embarazo lo has vivido distinto?

¡Por supuesto! Es que no he parado... he compartido con mi barriguita todo el proceso: grabación, videoclips, fotos, ahora promoción... ha sido una experiencia única. Gracias a Dios he tenido un embarazo muy bueno y lo he podido compaginar. Pero como tengo las emociones a flor de piel, ha sido muy intenso (risas).

José Luis Tabueña

O sea, que “Sentir” ha sido muy sentido...

¡Exacto! La finalidad de todo es llegar al público, emocionar, pero también dejar salir todo lo que llevo dentro como mujer y como madre. Y te aseguro que lo he soltado todo.

¿Te costó volver a encontrarte a ti misma después de ser madre por primera vez?

Es que es un cambio tan fuerte... pierdes la perspectiva de saber quién eres tú como ente autónomo y qué es lo que quieres y necesitas, solo estás pendiente de tu bebé. Ahora estoy volviendo al modo “automático” otra vez para ocuparme de esta cosita que está a punto de llegar. Al menos, ya sé el camino, cómo volver a recuperar mi vida después.

Bueno, eso si te lo permite el trabajo, porque empezarás la gira de este nuevo disco en mayo, solo 4 meses después de dar a luz...

Como todas las madres trabajadoras. Sí, voy a tener que hacer los deberes rápido: ponerme en forma, recuperar el tono muscular para volver a cantar. Ahora será algo obligado. Pero soy afortunada: no tendré que estar ocho horas fuera de casa. Iré a cantar y volveré corriendo (risas). Porque al principio será por España, aunque Argentina y México están en nuestros planes también. Las giras ahora se alargan dos años y, si cantas los fines de semana, puedes organizarte bien.

Cumples 25 años en el mundo de la música: ¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de toda tu carrera?

Lo mejor, el sentirse realizada, porque desde niña tuve una vocación brutal. He podido dedicarme a lo que siempre ha sido mi pasión. ¿Lo peor? Muchos momentos de soledad, los viajes interminables, tantas cosas que me he perdido. Es que empecé muy joven y son muchos años lejos de los seres queridos. Por eso me quité de en medio esos dos años... porque mi vida personal es esencial para mí. La parte más fea de este negocio es no poder ser constante con tus amigos, con tu familia. Aquí no hay vida estable ni organizada. 

En ese parón que hiciste hace un par de años, ¿te planteaste dedicarte a otra cosa, fuera de la música?

Cuando me fui a mi casa, me liberó muchísimo el pensar que dejaba la música para siempre. Fue esencial el no presionarme, el no pensar en hacer algo. Lo que sí quería era terminar mi carrera, me faltaban dos años para licenciarme en Historia del Arte... aunque no es que esos estudios tengan muchas salidas (risas). Pero no me dio tiempo, porque al mes ya estaba embarazada de Estrella. Y me volqué totalmente en ella. Después, de forma natural, empecé a escuchar canciones y me volvió el gusanillo de la música.

En estos tiempos en los que los artistas sacan singles cantados por dos, tres y hasta cuatro estrellas juntas... ¿Has colaborado con alguien?

Siempre me ha gustado trabajar con otros artistas, porque me enriquece y, de hecho, teníamos programados algunos dúos en este disco, pero al final se ha quedado en nada. Quizás el segundo single lo saquemos con una colaboración, pero aún no está cerrada...

¿Qué disfrutas más, el directo o la grabación de un disco?

Yo, gracias a Dios, lo disfruto todo, pero la finalidad de un trabajo es el directo. Se compone, se graba, se promociona pensando en la magia de una gira... Espero que las nuevas tecnologías no nos lo acaben quitando.

Como mujer, ¿te has sentido discriminada en tu carrera?

En la industria, no. Pero sí que tengo claro que a las mujeres nos cuesta muchísimo más todo. Cuando sale un solista, paradójicamente el público femenino le impulsa más. Somos las fans las que le encumbramos rápidamente. Y a nosotras, que tenemos que estar guapísimas, en forma, delgadas y dispuestas, se nos exige más que a los chicos. Pero sí que he visto un gran avance en los últimos años: antes, una mujer no llenaba un Palacio de Deportes y ahora sí. Hay que fijarse más en lo que sí vamos consiguiendo...

¿Cuál es la lección más importante que le vas a transmitir a tus hijas?

Que sean ellas mismas. Que todo lo que estudies, aprendas y vivas te ayude a ser tú misma. Que nadie te lleve a su terreno.

¿Cómo es la Pastora de andar por casa?

Súper normal. Yo vivo en mi pueblo, con mis amigas de toda la vida y, cuando no estoy trabajando, no pienso mucho en la música. Llevo una vida muy desconectada. Eso sí, voy al gimnasio todos los días para cargar las pilas y ¡algún día me doy un masaje!