Nuevos aires en Trussardi

Apenas sobrepasa los treinta, pero Gaia Trussardi ya ha hecho historia. Al menos, en su firma. Ha convertido su legendaria herencia en tendencia.

Carmen Melgar

Su bisabuelo fundó la fábrica de guantes Trussardi hace más de un siglo. Su padre la diversificó y expandió, lanzando las colecciones de bolsos y prêt-à-porter. Hoy, Gaia es el cerebro que hay detrás del diseño de todas las líneas de la marca, y junto a Beatrice y Tomaso, pertenecientes a la cuarta generación de la estirpe, lidera una de las firmas con la esencia del made in Italy, «calidad, armonía y gusto», más apegada a su ADN.

Gaia, ¿qué significa para ti Trussardi?
Es la elegancia sin esfuerzo de una persona culta, con fuertes raíces pero con el espíritu libre y moderno de un viajero contemporáneo.

En tu familia, la moda es herencia. ¿Tuviste claro desde el principio que querías trabajar en la empresa?
Siempre he sido muy creativa, adoro la música y he cantado y escrito canciones. Hasta tuve una banda. Pero aunque creo en la posibilidad del eclecticismo, me he dado cuenta de que para lograr algo importante en tu carrera tienes que elegir, concentrarte y trabajar duro.

Y elegiste Trussardi...
Volver a mis raíces, allí donde había vivido antes de irme a Londres, fue una evolución natural. En Inglaterra desarrollé una sensibilidad hacia las tendencias y la modernidad que ha sido muy útil para poder regresar y ver mi marca desde un punto de vista objetivo. Volví con una perspectiva más fresca y una habilidad para contextualizar Trussardi en una nueva era.