Cortesía Mahou

Miriam Giovanelli: "Me gustaría empezar a hacer yoga"

Marta Nieto | Woman.es

Tenemos la suerte y el placer de ser el único medio en exclusiva que se cuela en “Tirando de la caña con…”, un encuentro entre consumidores anónimos de Mahou que acerca las historias y anécdotas de la vida profesional de rostros populares convirtiéndose en ejemplo de superación para todos. La cuarta cita de estas charlas ha sido con Miriam Giovanelli, una de las actrices televisivas más relevantes de la actualidad. De origen italiano y de adopción española, la actriz habló sobre su experiencia profesional y su carrera artística desde sus inicios y el papel fundamental que tuvieron en su camino el esfuerzo constante y la motivación. “En estos últimos años he trabajado también en Italia, y es curioso porqué en España soy italiana y allí es al contrario. Yo me siento de los dos sitios”, comenta la actriz.

Después de escuchar ensimismados a la actriz, tenemos un rato para poder preguntarle más sobre su perfil más fashion:

¿Que es lo primero que se te viene a la cabeza cuando tomas una Mahou? Se me viene mi bar, que lo tengo desde hace 4 años en Malasaña en Madrid y que se llama 'Los olvidados'. Pienso en todo el proceso que tuve que hacer para poner un grifo en el bar.

¿Qué haces en tu tiempo libre? Ver a mis amigos sobre todo pero también veo series, películas. Pero lo que más a mis amigos, que son muy importantes.

¿Sueles quedar con ellos en los bares? A partes iguales. Me gusta mucho recibir a gente en casa, hago cenas, reuniones,... Tengo las dos costumbres aunque si es cierto que prefiero quedar en los bares por el día y si es a la hora de cenar hacerlo en mi casa.

¿Eres más de barra o de terraza? De terraza y de estar sentada en la silla.

¿Notas mucho el agobio de ser un rostro conocido? La verdad que es la primera vez que tengo un personaje con el mismo look que tengo en la vida real [Velvet]. Nunca antes me había pasado, además coincidía que me iba fuera a estudiar. Esta vez si que lo estoy notando un poco más pero la gente es muy amable.

Nos has contado que en Velvet no dejaste que te cambiaran el look. ¿Cómo sientes la moda y las tendencias en tu día a día? A mí lo que me interesa de la moda es la manera con la que se expresan cosas a través de ella. Nada más, y eso ya me parece muchísimo. Pero lo que yo no tengo es esa afición a las compras. Toda esta parte no me interesa.

¿Cómo definirías tu estilo? Cómodo.

¿Qué prendas no pueden faltar en tu armario? Vaqueros y camisetas básicas.

¿Te consideras una it girl? No, porque no subo casi fotos a mis redes sociales mostrando la ropa que llevo.

Tu belleza es innegable y en las distancias cortas se acrecienta ¿haces algo para cuidarte? Me protejo mucho del sol. No me expongo a él nada y voy siempre con protección tanto en invierno como en verano.

¿Que no puede faltar en tu neceser, a parte de la crema solar? Si te contara la de veces que se me olvida el neceser cuando he tenido que irme de viaje... Soy un desastre y siempre tengo que estar pidiendo en todos los hoteles cepillo de dientes y peine. Pero cuando me acuerdo de llevarlo nunca falta desmaquillante, agua miscelar. Y uso todo productos de farmacia porque es más cómodo encontrarlos en otros países.

¿Cuidas tu físico? Llevo diciendo todo el año que debo apuntarme al gimnasio. Cada domingo vuelvo a decirlo pero me cuesta muchísimo. Y cuido la alimentación igual que me protejo del sol, porque son cosas evidentes y coherentes. No sigo una dieta estricta porque si me apetece algo me lo como, pero uso el sentido común para saber que si me hincho a guarrerías me encuentro mal y no voy a poder trabajar. El cuerpo mismo te lo pide. ¿Sabes que me gustaría empezar? El yoga.

¿Que piensas de esta ola del fitness? Me parece bien mientas sea por salud y no se convierta en una obsesión. Además es saludable. Mientras que no sea por pertenecer a un canon estético que es lo que de verdad obsesiona y sea porque de verdad te gusta, adelante. Yo, por ejemplo, camino mucho pero las revistas de moda no lo consideran un deporte. Pero ir al gimnasio con tops llamativos sí que es un deporte.