La entrevista a Scarlett Johansson

Tres meses después de dar a luz a su primera hija, Rose Dorothy, la actriz exhibe sus deslumbrantes treinta años de la mano de Dolce Gabbana.

Ester Aguado

Se lo dejó todo hecho antes de ser mamá: los estrenos ("Chef", "Capitán América: soldado de invierno", "Lucy" y una nueva entrega de "Los Vengadores"), la publicidad (como imagen del perfume The One y de las sombras Perfect Mono de Dolce Gabbana) y las entrevistas. No quería que nada ni nadie perturbara los primeros meses con su hija... Ahora acaba de reaparecer –junto su marido, en los premios Gotham, con un corte de pelo "slade shave" bastante radical–, pero parece que se tomará las cosas con más calma... Sí, pondrá voz a la serpiente Kaa en la cinta de animación "El libro de la selva", de Jon Favreau, y ya está preparando la nueva comedia de los hermanos Coen... pero con tranquilidad. «Ahora tengo una vida personal muy gratificante, que me he ganado: he trabajado durísimo los dos últimos años y toca disfrutarlo. Es la culminación de tanto esfuerzo», explica la actriz. Sin embargo, sí que hay un proyecto en el que se volcará: el próximo verano hará su debut como directora en "Summer Crossing". «Leí la novela hace unos seis años y en seguida lo supe: esa era la historia y, además, podía adaptarla fácilmente al cine, pero me tomé mi tiempo para saber si yo era la persona adecuada para dirigirla. Finalmente, lo haré. Parece el paso más natural en mi carrera... pero no actuaré en ella. He salvado al equipo de tener que asistir al terrible espectáculo de dirigirme a mí misma. Creo que sería un desastre de nivel 1 (risas).»

Una exageración. Scarlett es una profesional tan exigente y competitiva, que dudamos que pueda llegar a hacer mal algo que tenga entre manos. Como prueba, el fantástico disco que sacó junto a Pete Yorn, "Break Up" (2009). «El otro día vi a Pete en la fiesta de su 40 cumpleaños y hablamos sobre volver a trabajar juntos, porque lo pasamos tan bien... Quizá deberíamos publicar "Making Up" pronto... Trabajo tanto como actriz, que sería estupendo tener un proyecto vocal tan divertido como el anterior», confiesa la neoyorquina. Luc Besson, el director de "Lucy", uno de sus últimos éxitos, la define como «una chica dura de Nueva York»: «Nunca intenta seducirte, ni se va de copas con el equipo para intentar caerles bien. Puede parecer muy glamourosa en las alfombras rojas o en las portadas de las revistas, pero también es una mujer muy directa y trabajadora, además de versátil», explica el francés. Scarlett sonríe: «Es verdad que soy muy franca. Y muy neoyorquina: a diario, me visto para la ciudad: discreta, funcional, con un punto elegante. Y creo que mantengo una sana separación entre mi vida real y las alfombras rojas. Eso sí, te diré que me divierte jugar a los disfraces y vestirme con glamour.»

La actriz asegura que las mujeres, en general, aprenden a aceptarse con la edad, aunque no deja de inquietarles el paso del tiempo: «Después de los 25, el cuerpo se transforma y, aunque me siento a gusto conmigo misma, soy indulgente con mis defectos, como todo el mundo.» Lo afirma una de las mujeres más sexys del mundo, que prefiere usar perfume solo por la noche, ya que durante el día utiliza aceites. «The One me parece un perfume muy sensual, ideal para cuando vas de cena. Me recuerda a mi madre, cuando salía con mi padre y olía... como una noche de fiesta. Era un perfume fuerte, con personalidad. The One me lo recuerda. Para el día, prefiero Rose The One, que es más de niña buena». En cuanto al maquillaje, Scarlett se niega a elegir entre ojos o boca: «La maquilladora Pat McGrath me enseñó que no tienen por qué ser excluyentes un ojo ahumado y los labios rojos. La clave está en el equilibrio y en el nivel de drama del evento.»