Kirsten Dunst

Kirsten Dunst, caída y resurrección

Tras superar una depresión, la actriz e icono indie regresa con la cabeza alta. Acaba de estrenar "Melancolía", el film del polémico Lars von Trier por el que fue premiada en Cannes. Kirsten se confiesa feliz, enamorada y más fuerte.

Bruno Terreibas

La actriz ha vuelto tras permanecer dos años lejos de las pantallas. Seguro que ya has oído hablar de su nuevo film, "Melancolía". Fue muy sonada la cara de Dunst cuando el director, Lars von Trier, aseguró que comprendía a Hitler. Horas después fue expulsado del certamen. Pero ella ganó el premio a Mejor Actriz.

La bocaza de Lars Von Trier... "Me sentí muy avergonzada por lo que dijo. Fue otro ejemplo de su humor oscuro y retorcido. Es obvio que, en realidad, no piensa así, aunque no lo justifico".

... Y su fama de director misógino. "Todo el mundo me decía que Lars torturaba a las mujeres, pero conmigo fue muy sensible, gracioso, amable y emocionalmente muy intuitivo. Compartió cosas muy personales sobre su vida y su familia".

Su lucha contra la depresión. "Fue muy duro, me sentía incapaz de distinguir entre lo que estaba bien y lo que estaba mal. Y luego se comentó que tenía problemas con las drogas y el alcohol. Eso hizo que sintiera necesidad de reevaluar mi carrera y esperar a que me ofrecieran papeles con los que me sintiera emocionalmente cercana".

¿El principio de una nueva etapa? "No pienso en esos términos. No es que haya pensado 'ahora voy a interpretar papeles adultos'. Reconozco, eso sí, que mi modo de trabajar ha cambiado. Siento que soy mucho más libre y valiente de lo que he sido jamás".

Su personaje predilecto. "Sin duda, el que interpreté en 'Las vírgenes suicidas'. Me permitió mostrar facetas de mi misma que no conocía. También me encantó aparecer en 'Olvídate de mí"m es la película favorita de mucha gente y eso es maravilloso".

Ser una niña actriz. "Mi madre supo desde el principio que estaba destinada a ser actriz. Cada vez que íbamos al supermercado, la gente se nos acercaba y decía: Esta niña es una ricura, deberías llevarla a un casting.’ Y eso es lo que hizo".

Su familia. "Mi madre siempre me acompañó a los rodajes. Me llevaba pasta casera allá donde fuéramos. Mi padre era muy estricto; si sacabas un siete en un examen de matemáticas, te
preguntaba: ‘¿Por qué no has sacado un 10?’ Heredé esa férrea ética, el sentimiento de que aunque tengas un gran éxito nunca será sufi ciente.

¿De qué se siente más orgullosa? "Tengo 29 años y soy independiente. La interpretación me ha permitido dar apoyo financiero a mi familia desde que era niña, y me llena de satisfacción".

El hombre ideal. "A medida que te haces mayor prefieres un compañero que, al mismo tiempo, sea tu amigo. La mera atracción sexual es importante, pero puede resultar destructiva".