La primera mujer fotoreportera Joana Biarnés. | Joana Biarnés

Joana Biarnés: la primera fotoperiodista española

Consiguió colarse en la habitación de los Beatles, engañar a Roman Polanski para conseguir una exclusiva, elegir el vestido de Massiel para Eurovision y ser la retratista oficial de Raphael. Pero además, logró tener una vida plena y feliz. El documental ‘Una entre todos’ desvela la vida y obra de una fotógrafa fascinante.

Paka Díaz | Woman.es

Al periodista Jordi Rovira le hablaron de Joana Biarnés pero no consiguió creerse del todo que existiera una fotógrafa como ella y que él no la conociera. Le contaron que aquella mujer era la primera fotoperiodista española. No sólo eso. También que se había colado en la habitación de los Beatles durante su estancia en España y que, incluso, pasó unas horas con ellos de charla y fotos. También le dijeron que Joana había engañado a Roman Polanski para conseguir una exclusiva, que eligió el vestido de Courrèges que lució Massiel en Eurovision con su ‘Lalala’ y que fue la fotógrafa personal de Raphael con el que le unía una gran relación, como con muchos de los personajes que fotografió, desde Salvador Dalí a Manuel Benítez El Cordobés.

Joana Biarnés, una fotógrafa entre hombres. | Joana Biarnés

Junto al realizador Óscar Moreno, Jordi Rovira fue a visitar a la fotógrafa para saber más sobre su vida y ver si tenía material para un documental. Bien pensado, seguro que lo que quería Rovira era comprobar si Joana era real. Lo era y, además, una mujer cautivadora. “Un cuarto de hora después de llegar a su casa ya nos tenía enganchados mientras nos contaba, con su humildad habitual, sus historias y anécdotas con todo tipo de famosos. Le preguntamos si tenía fotos de archivo y nos llevó a su despacho de donde empezaron a salir, de diferentes cajas y carpetas, unas fotos increíbles. Le revelamos que queríamos hacer un documental sobre ella. Nos dijo que de acuerdo, aunque no acababa de entender el porqué. Para ella su obra era el trabajo que hizo en una época determinada, y ya está. El documental, ya acabado y estrenado, demuestra que era mucho más que eso”, explica Rovira.

Joana Biarnés, a sus 81 años, no solo sedujo a Jordi y a Óscar, los directores del documental ‘Una entre todos’. También logra, de la misma manera que encandilaba a sus retratados al otro lado del objetivo, enamorar a los espectadores. Se zampa, literalmente, la cámara mientras recuerda pasajes de su vida. Divertida, llena de energía a sus 81 años y encantadora, su mayor cualidad es, según los directores del documental sobre su vida, la humildad. “Con las cosas que ha vivido y la gente que ha conocido, muchas personas tendrían el ego por las nubes. Y no es, ni por asomo, su caso”, explica Jordi Rovira, mientras que Óscar Moreno destaca su capacidad de atracción: “Te atrapa sin proponérselo, tiene una personalidad que te encandila desde el primer momento. Si le sumas su obra, las anécdotas y su experiencia vital como fotógrafa y más tarde como cocinera y restauradora, tienes el cóctel perfecto para tenerla como referente en tu vida”.

The Beatles fotografiados por Joana Biarnés. | Joana Biarnés

A Joana Biarnés la llamaban Juanita en una época en la que estaban prohibidos los nombres en catalán. Niña de la guerra, fue a un colegio público donde le daban bofetadas si se despistaba y, en vez de decir buenos días se le escapaba un ‘bon día’. Ella lo explica con una media sonrisa y una forma de hablar tan peculiar, tan bonita, que se come la cámara. Ella, la primera fotoperiodista que hubo en España, comenzó a hacer fotos para ayudar a su padre y para que él se sintiera orgulloso de ella. Y él correspondió, animándola, enseñándole los secretos del oficio y, sobre todo, dandole alas para que volara y supiera ser fuerte en un mundo de hombre. Quizá por eso, a Joana Biernés le gustaba que la llamaran fotógrafo, no fotógrafa, porque así sentía que de alguna manera chinchaba a todos esos hombres, se metía en su coto privado masculino. Para trabajar también tuvo que sortear “los prejuicios de la época y todos los obstáculos que me surgieron. Pero me salí con la mía”, reconoce Joana Biarnés, que como cuenta Colita, “nunca se vestía desastrada como ellos, siempre iba con sus faldas tubo, sus tacones, muy elegante”. Una mujer libre aún sin proponérselo que tuvo que vérselas con los convencionalismos. Tras acabar los estudios de Periodismo y con muy buenas referencias de sus profesores, encontró sin embargo las puertas de los periódicos cerradas. Le decían “niña, que esto es un trabajo de hombres”. Ella no se rindió. Tras su espectacular reportaje sobre las inundaciones de Terrassa en 1963, donde consiguió unas fotos tan bellas formalmente como brutales de contenido. Puro dolor en imágenes, tanto que Joana acabó varios días en shock sin poder hablar pero, eso sí, con el trabajo hecho y la historia contada. Entonces fue cuando Emilio Romero, el director de Pueblo, la contrató. Allí compartió redacción con periodistas como Raúl del Pozo, José Luis Navas o Carmen Rigalt.

Carmen Sevilla, en una imagen de la fotoreportera Joana Biarnés. | Joana Biarnés

Con su desparpajo y una sonrisa luminosa que, según Joan Manuel Serrat, “le abría todas las puertas”, Joana Biarnés conseguía entrar en todas partes y, además, solía entablar una gran relación con las personas que fotografiaba. Ella explica que, como le dijo su padre, siempre había que buscar “la foto”, esa instantánea única y especial que resumiera lo que quería contar y nunca se conformaba hasta conseguirla. El suyo era un trabajo casi artesanal, algo que quizá se ha perdido con la fotografía moderna. “Antes los fotógrafos debían cuidar mucho la fotografía y los encuadres. Ahora, con el digital, le han quitado sentimiento a las fotos. Antes se tenía que pensar y trabajar para conseguir la instantánea. Ahora se aprieta el botón y ya está”, comenta.

La Duquesa de Alba, la Familia Real, Sara Montiel, Lola Flores, Audrey Hepburn o Sammy Davis Jr pasaron por delante de su objetivo. Salvador Dalí sentía debilidad por ella, accedía a sus peticiones e incluso le firmó una foto. Hasta Clint Eastwood se quedó prendado de su carisma y le plantó un beso en los labios. Ella lo recuerda pícara y su marido, Jean Michel, su compañero de vida con el que comparte algunos de los momentos más tiernos y divertidos de la película, sonríe al recordarlo: “pero se quedó conmigo”.

Orson Welles en la plaza de toros, fotografiado por Joana Biarnés. | Joana Biarnés

Sin embargo, con la llegada de la prensa del corazón, Joana decidió abandonar la fotografía. “Empezó el amarillismo, los paparazzi y todo ese ambiente que a mí no me gustaba”, recuerda en la entrevista para Woman. Junto a su marido, montó un restaurante en Ibiza que se llenaba cada temporada con amigos, famosos y visitantes de la isla que escuchaban hablar de las deliciosas paellas de Biarnés y por la que la felicitaron incluso chefs de la talla de Juan Mari Arzak. Allí no sentía nostalgia por su cámara. “No la echaba de menos porque empecé a trabajar de cocinera en mi restaurante, un trabajo que también era muy creativo”, comenta.

Joana Biarnés reconoce que, de todos los personajes célebres que conoció, el que más le impresionó fue “Dalí, por la fuerza que desprendía y porque era muy atractivo para la cámara.” Mientras que, de todas las anécdotas que le pasaron -incluída la de colarse en la habitación de los Beatles en Barcelona y pasar varias horas de charla y fotos con ellos, recuerda con especial cariño la de Roman Polanski. “Estando en Marbella, le hicimos creer que Jose Luis Navas –compañero del diario Pueblo- y yo éramos un matrimonio (él médico y yo su esposa) y estuvo con nosotros y unos amigos franceses practicando esquí náutico. Después le invitamos a comer una paella con nosotros y también se vino. Sacamos el reportaje y él nunca supo que éramos periodistas, hasta que muchos años después fue a comer al restaurante que mi marido y yo regentábamos en Ibiza y cuando acabó de comer salí de la cocina, le recordé todo aquello y le expliqué la verdad. Me felicitó por haber sido tan ingeniosos”.

La película sobre su vida ha servido para descubrir la historia de esta mujer fascinante y para que la sociedad y el mundo del periodismo reconozca su valía, además de haberle concedido la Creu de Sant Jordi y la Insignia de Oro-AiG de La Rioja. En la próxima edición de PhotoEspaña también se podrá ver su obra. El documental ‘Joana Biarnés. Una entre todos’ se acaba de estrenar y va a recorrer la península, además de países como Chile o Colombia y festivales varios. Puedes consultar las fechas y lugares donde se va a proyectar. De momento, ya ha triunfado a su paso por el Festival Memorimage, donde se llevó tres de los cuatro premios con los que que contaba el certamen. Tan llena de energía como siempre, Joana Biarnés está inmersa en la promoción del documental y se muestra muy feliz de dar a conocer su trabajo, esa obra que ella pensaba que no era nada del otro mundo y que le está suponiendo el reconocimiento del público y de la profesión. Una espectacular colección de fotografías que retratan una época. Además, ha vuelto a ponerse tras el objetivo: “Hace un año y medio, volví a colgarme la cámara, a pesar de tener una maculopatía degenerativa que implica que sólo conserve un 30% de la vista”. Sus problemas de visión no le han supuesto ningún problema a la hora de hacer fotos porque, como ella ya imaginaba, “los fotógrafos disparamos con el corazón.”