Irina lo tiene todo

La modelo rusa, imagen de Intimissimi, puede presumir de familia, atributos y novio. ¡Ah! La inteligencia también la acompaña. Descubre su biografía y sus básicos de belleza.

Ester Aguado

Se siente rusa hasta la médula: es supersticiosa y le encantan el oro, las pieles, Dostoievski, la música (toca genial el piano), el arte... excepto el vodka: Irina Shayk no bebe alcohol. Solo alguna copita de buen vino si la ocasión lo requiere y está acompañada. También lleva grabado en su ADN el orgullo, la ambición de lograr una vida mejor y el trabajo duro para lograrlo. Esta hija de un minero tártaro y de una pianista que tuvo que pluriemplearse para sacar adelante a sus dos hijas lo pasó realmente mal en sus inicios: «Tengo éxito, dinero propio y una carrera, pero no me hice modelo de la noche a la mañana. Me fui a vivir a París con 18 años, sin dinero y sin hablar inglés... Veía a otras chicas comprándose ropa para ir a las pruebas, cuando yo no tenía ni para comer», explica.

Eso sí, inteligencia nunca le ha faltado. Resulta difícil de entender las cláusulas que hay que firmar para poder entrevistarla, cuando la rusa es una mujer más que capaz de capear cualquier pregunta: «Cuando decides tener este trabajo, sacrificas tu privacidad. Con la de cosas horribles que suceden en el mundo, si alguien dice algo negativo sobre mí, lo que hago es sonreír y punto. Nunca podré probar a la gente quién soy o no soy; ahí no puedo luchar», explica la rusa. Al menos, logramos algunas pistas:

Conócela un poco más

Un icono de belleza...
Sophia Loren. Pero no juzgo a las mujeres solo por su aspecto. Para mí, una mujer preciosa es educada, lista, simpática…

Para mantenerte en forma...
Hago boxeo y paseo con mi perro César, un labrador precioso.

Una pieza básica en tu armario...
La lencería, y no es porque presente el "Perfect Bra" de Intimissimi. Tengo miles de sujetadores, ¡menos mal que me acabo de comprar un apartamento en el West Willage! Los zapatos también son mi fuerte (risas).

Un destino de vacaciones...
La playa. Adoro el mar y el silencio...

Un sueño...
Costear los tratamientos médicos a los niños rusos de mi pueblo. ¡Ya estoy en ello!

Te hubiera gustado ser...
Profesora de literatura o abogada.