Gael García Bernal

En su nueva película, Gael García Bernal no consigue salir de sus pesadillas. ¿Voluntarias para consolarlo?

Evelyn Mesquiada

Después de emocionarnos con “Olvídate de mí” (¿recuerdas a Jim Carrey y Kate Winslet tirados en el hielo?) el realizador Michel Gondry vuelve a jugar con su imaginario en “La ciencia del sueño”. Y como protagonista, súper Gael García Bernal.
¿Qué te interesó de esta historia?
¡Todo! Trabajar con Michel, rodar en Francia, escarbar en la naturaleza de los sueños... La posibilidad de manipularlos para cambiar la realidad.
Supongo que has leído a Jung, Freud...
No, ni a uno ni al otro. Pero hemos hecho un trabajo riguroso, además de divertido.
¿Queríais hacer reír?
Sí, pero tampoco era el objetivo principal. La risa es sólo una parte de esta historia.
En “La ciencia del sueño”, tu personaje se enamora de una mujer que no le corresponde. Cuesta imaginar que eso te pueda pasar a ti en la vida real…
Bueno –ríe abiertamente–, puede ocurrir.
¿Qué sueños secretos has podido realizar y cuáles no hasta este momento?
De pequeño tenía sueños húmedos con Maribel Verdú (risas), y en “Mi mamá también” logré, no sólo trabajar con ella, sino ¡también besarla! Fue increíble. En cambio, el que no pude realizar fue jugar con el equipo infantil de México en la Copa del Mundo.
Y por la noche, ¿qué pasa por tu cabeza?
Puedo volar... Hace poco soñé que podía respirar bajo el agua y que, de repente, me convertía en ballena. También tengo pesadillas, como que se me caen los dientes.
¿Por qué elegiste ser actor?
Porque me gustaba mucho el cine. Es una profesión que te permite viajar por todo el mundo, rodar en lugares distintos y en idiomas diferentes, conocer a mucha gente interesante y trabajar mucho sobre ti mismo. Todo eso me ha interesado siempre. Además, me considero un actor libre, independiente y con mucha curiosidad.
¿Tus películas favoritas?
De pequeñito, cuando tenía dos años, “Dumbo”. Es la primera con la que lloré. A los cinco años me pasé a “El baile de los vampiros”, me daba morbo imaginarme a una chica vampiro mordiéndome el cuello. Luego descubrí a Chaplin y a Cantinflas.
¿Cómo eliges a los personajes que interpretas y cómo te enfrentas a ellos?
Al mismo tiempo que la historia y que el realizador, es todo un conjunto. Y siempre, incluso el más sencillo de los personajes, lo abordo con miedo. Pero yendo hacia adelante. Estoy abierto a todo y lo que me motiva son las ganas de sorprenderme.