La actriz Sharon Stone. | Chris Pizzello / GTRES

Engaños, acoso y ataques de pánico: Sharon Stone se confiesa en sus memorias

La actriz habla del rodaje de ‘Instinto Básico’ y los ataques de pánico que sufrió tras verse desnuda en la pantalla grande.

A.Morales

Hay escenas que se quedan grabadas de por vida en el imaginario colectivo y películas que pasan a la historia más por un momento que por su guion. Este bien podría ser el caso de Instinto Básico. Y es que cómo olvidar aquella escena en la que Sharon Stone convertida en Catherine Tramell, la psicología, escritora y asesina en serie, cruza las piernas en pleno interrogatorio policial y muestra más de la cuenta. El sugerente gesto del personaje terminó por coronar a la actriz, que en aquel entonces tenía 32 años y 17 películas a sus espaldas.

Pero lo cierto es que la mítica escena tiene una historia detrás, una que verá la luz muy pronto, el 1 de abril, en The Beauty of Living Twice (La belleza de vivir dos veces, 256 páginas editadas por Atlantic Books), las memorias de Sharon Stone.

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En lo que se conoce como un adelanto a lo que se espera que se convierta en un Best Seller, la edición estadounidense de Vanity Fair ha compartido un largo extracto de las memorias que ya han causado gran revuelo. En él, Stone explica que antes de enfrentarse a esta cinta era una mujer “tímida e introvertida”, y que fue gracias a su profesor de actuación, Roy London que se sintió capaz de afrontar esos retos interpretativos.

“Mi agente entonces, me dijo que nadie me contrataría porque no era, como se catalogaba en aquel entonces en Hollywood,  ‘follable”. Fue London quien la motivo a que se lanzara a interpretar a Catherine Tramell en Instinto Básico. Según narra, su manager se coló en el despacho del director y robó el guion. Ella estuvo detás del director Paul Verhoeven ocho meses hasta que consiguió que la viera, porque el coprotagonista, Michael Douglas, no quería hacer una prueba con ella. “No era nadie comparada con él, y era una película muy arriesgada. Le ofrecieron el papel a otras 12 actrices que lo rechazaron", relata, y añade que después de todo Douglas y ella son buenos amigos. "Me enseñó muchísimo”.

Pero ese no fue el único inconveniente al que se enfrentó la actriz. Según sus memorias, la famosa escena del cruce de piernas fue tomada bajo engaño. Stone afirma que un miembro de la producción le dijo que se quitara la ropa interior durante la toma, pero le garantizó que no se vería nada delante de la cámara. 'No veremos nada, solo necesitamos que te quites las bragas porque el color blanco refleja la luz'", asegura que le dijeron. 

La estrella describe cómo fue el momento en el que se dio cuenta de que la habían engañado. Según su relato la llamaron para ver la película y que cuando llegó se encontró con “una sala llena de agentes y de abogados que no tenían nada que ver con el proyecto.” “Y así me encontré por primera vez con un plano de mi vagina. Sí, ha habido muchos puntos de vista sobre este tema, pero como soy yo la de la vagina en cuestión, dejadme deciros: los otros puntos de vista son una mierda”.

“Éramos yo y mis partes ahí, tenía que tomar decisiones. Fui a la cabina de proyección, abofeteé a Paul, me fui, cogí el coche y llamé a mi abogado, Marty Singer. Me dijo que no podían estrenar la película así, que podía pedir una orden, lo que para empezar la calificaría de X”, explica. Stone se lo pensó mucho, muchísimo, recuerda en esta autobiografía. Ya le había costado hacer ese papel, que le implicó conectar con partes muy oscuras de sí misma, sufrir ataques de pánico, despertarse entre pesadillas por las noches... “y esto volvía a suponer un reto”. “Tras el pase, le di a conocer a Paul las opciones que me había dado Marty. Por supuesto, negó de forma vehemente que tuviera cualquier opción. Solo era una actriz, solo una mujer ¿qué posibilidades iba a tener? Pero las tenía. Así que pensé y pensé y decidí permitir la escena. ¿Por qué? Porque era lo correcto para la película y para el personaje y porque, pese a todo, la había hecho”.

Entre otras cosas, Stone asegura que siempre ha dado el 100% a todos sus personajes, sin importar si eran grandes o pequeños. Y revela que algunas veces también sufrió de acoso sexual y de poder en algunas producciones. “Hubo un director que me dijo que no me dirigiría porque rechacé sentarme en su regazo”, rememora. “Sí, era una película multimillonaria, yo era la estrella y el estudio no dijo ni hizo nada”, explica gráficamente, relatando que se pasaba el día en su caravana con su bebé. La película, cuenta, fue un fracaso. “Pero como superestrella, que entonces lo era, y como mujer, no tenía nada que decir. Así era mi día a día. Incluso un director colocado y abusivo tenía más poder que yo”.

Otro productor le sugirió que debía acostarse con su compañero de reparto “para tener química”. “¿Qué te crees, que porque me acueste con él será mejor actor? Nadie es tan bueno en la cama. Pensé que debían contratar a un compañero con más talento, que pudiera llevar una escena y acordarse de su texto. También pensé que podían irse a la mierda y dejarme en paz”.

Estas son solo algunas de las revelaciones más polémicas que promete dar las memorias de Sharon Stone.