Elena Furiase. | Gtres

Elena Furiase, embarazada de su segundo hijo

La actriz y su marido Gonzalo Sierra, que ya tienen un niño llamado Noah, serán padres de nuevo. 

Julia García

Elena Furiase y Gonzalo Sierra repetirán experiencia como padres en el 2022. La actriz está embarazada del que será su segundo hijo junto al empresario y músico, quienes ya son padres de un niño de dos años de nombre Noah.

Según ha informado en exclusiva la revista ¡Hola! tras hablar con fuentes cercanas al matrimonio, la hija de Lolita se encuentra muy bien y acaba de entrar ya en el segundo trimestre de gestación aunque, de momento, ninguno de los protagonistas se ha pronunciado al respecto. 

La noticia del embarazo llega coincidiendo con su cuarto aniversario como pareja que celebraron la pasada Nochebuena tal y como la intérprete escribió en su perfil en Instagram junto a un par de fotografías de ambos en las que aparecían brindando por su amor: "Una nochebuena nos unió definitivamente… ya estábamos algo unidos de antes 😅… y como se ve en la foto, brindamos por ello! Te quiero!!! 4 años…y sumando!", rezaba el mensaje. 

A sus 33 años, la artista convertirá a Lolita en abuela de nuevo, quien se ha mostrado encantada con esta faceta desde que en octubre de 2018 naciera su primer nieto. "Ya soy abuela de un niño precioso. Gracias cielo a la virgen del Pilar y mi casta y a la de mi yerno. Oleee ya soy abuela", escribió entonces en sus redes sociales. 

Tres meses después de su boda

Este segundo hijo viene a ampliar la familia que han formado Elena Furiase y Gonzalo Sierra, quienes en septiembre del pasado año de daban el "sí, quiero" en la Dehesa de Montenmedio, en Vejer de la Frontera (Cádiz), donde organizaron una boda en clave festiva que a la que asistieron numerosos parientes y amigos y en la que la novia lució hasta cuatro looks nupciales diferentes

Para la fiesta lució un minimalista slip dress de color blanco, pero el diseñador Roberto Diz se encargó de los tres primeros estilismos teniendo como punto de partida los vestidos transformables. Él fue el que creó un vestido camisero confeccionado con mantones de Manila en homenaje a la abuela de la novia, Lola Flores, que después se desprendía de la parte superior para quedarse en un corsé de escote bustier y una falda de corte sirena con una pequeña cola y terminaba con una tercer propuesta que cambiaba la falda por otra de corte midi confeccionada en tafetán de seda blanca.