El encanto de Lupita Nyong'o

Arriesga y gana en las alfombras rojas, como volvió a demostrar en la última edición de los Oscar, un año después de hacerse con la estatuilla. Fiel a su belleza africana, continúa derribando barreras: es la primera embajadora de color de Lancôme. La belleza se rinde a su sonrisa.

Icíar Estellés | Woman.es

Apareció, como un soplo de aire fresco y nos cautivó a todos demostrándonos que las cosas no siempre tienen que ser de una manera determinada. Lupita Nyong’o, de origen méxico-keniata, con su natural talento para actuar, su buen gusto y su capacidad para reflexionar en público acerca de cuestiones como el valor de la belleza, se ha convertido en menos de dos años en un auténtico icono de fashion beauty y en un ejemplo a seguir para miles de mujeres en el mundo.

¿Siempre quisiste ser actriz?

Sí, toda mi vida. Quería ser actriz antes incluso de saber que era una profesión. De pequeña, me escondía en armarios y jugaba con muñecas mientras los demás niños estaban fuera montando en bicicleta y haciendo otras cosas. Mi madre me llamaba «cadete del espacio» porque me pasaba el día soñando despierta. Siempre trataba de participar en las obras de teatro del colegio, y si no había obras en las que participar, me encargaba yo de hacerlas y obligaba a mis amigos a participar en ellas.

Ganaste un Oscar, ¿cómo ha cambiado tu vida?

Para mí, es un recordatorio de que las cosas que parecen imposibles se pueden hacer realidad.

¿A quiénes consideras tus modelos a seguir?

Creo que es importante tener muchos modelos a seguir, porque así evitas idolatrar a una sola persona. En primer lugar, mi madre, porque es una mujer saludable. Me encanta que no tenga miedo a decir que no sabe algo. Es poderoso. Oprah, porque es el ejemplo de una mujer con un don extraordinario, que ha utilizado para muchas cosas buenas en el mundo. Cate Blanchett, una actriz magnífica, además de un alma gentil y poderosa, con mucho aplomo y elegancia.

¿Y tienes algún icono de belleza?

Alek Wek es una de las principales. Al verla en las revistas cuando era pequeña, me reconocí a mí misma de una manera que no había podido hacer antes. Ella es de Sudán del Sur, y tiene tantas características físicas que me recuerdan a las mías que me conquistó. Nunca había visto a alguien que se parecía a nosotros considerada “guapa” por los medios internacionales. Envidiaba lo segura que estaba de sí misma. Cuando la conocí, se emocionó cuando escuchó que había sido una inspiración para mí. Es bonito que sea recíproco. También me encantaba Elizabeth Taylor, por cómo su poder y su feminidad no estaban en conflicto entre sí. Era curvilínea y real y rebosaba confianza en sí misma, son cualidades muy hermosas.

¿Eres consciente de que tú también eres un ejemplo a seguir para muchas personas? ¿Te sientes presionada?

Puede ser abrumador pensar de esa manera. Pero tomemos a Oprah como ejemplo: lo que hace tiene sus efectos, pero ella no necesita controlarlo todo o ser consciente de las repercusiones de sus acciones. Y eso es lo que me gustaría para mí. Tengo que permanecer fiel a mi carrera y seguir haciendo las cosas que creo que debo hacer sin preocuparme o estresarme sobre lo que puede significar más allá. Creo que nuestra grandeza no radica solo en lo que hacemos, sino también en lo que inspira a otros a llevar a cabo.

¿Qué se siente al ser la primera actriz de color que representa a la casa Lancôme?

Es todo un honor ser una pionera en la materia y formar parte de una empresa que está cambiando el mercado y marcando tendencias de cuidado y belleza. Siento que estoy en un lugar de privilegio, teniendo en cuenta cómo los medios de comunicación, consciente y subconsciente, afectan a cómo nos sentimos. Con mi nuevo rol en Lancôme, creo que ya he hecho conscientes a muchas mujeres de que hay más productos en el mercado que son para ellas de lo que creían.

¿Cómo te identificas con los valores de Lancôme?

Me gusta que la marca celebre la belleza de todos los orígenes. Sus embajadoras son mujeres cuya hermosura va mucho más allá de lo superficial. Me atrae la idea de que la belleza no debe ser impuesta sino una expresión de la propia libertad que tiene la mujer de ser ella misma.

Te gusta destacar tus labios, ¿verdad?

Sí, porque es una forma de completar el outfit. Te hace sentir más arreglada. Mi maquillador, Nick Barose, siempre dice: «La ropa te hace fabulosa, la barra de labios te hace sentir importante y poderosa.» Si no quiero arriesgar, me pongo un tono suave y puro y si me siento valiente y quiero llamar la atención, un tono intenso y con textura mate. En la alfombra roja, suelo jugar con colores brillantes como L’Absolu Rouge en Rouge Rayonnat, de Lancôme. Es mi favorito.