La batalla por el agua

Alexandra Cousteau, la nieta del mítico Jacques Cousteau, lucha al frente de Blue Legacy para preservar los recursos acuáticos del planeta. Sus documentales valen la pena.

PRAL

Creció viajando por todo el mundo: con solo cuatro meses afrontó su primera expedición en brazos de su padre, Philippe y a los siete años aprendió a bucear con su abuelo, el conocidísimo Jacques Cousteau. «La mejor lección que me dieron fue la importancia de vivir una vida llena de valores. Por eso, siempre he intentado honrar su memoria trabajando en la preservación del planeta y, en especial, de la vida marina.» Tras licenciarse en Relaciones Internacionales en Georgetown, fundó en Washington, junto con su hermano Philippe, ‘EarthEcho International’ (www.earthecho.org). «Teníamos que expandir el legado de nuestra familia con gente de distintos ámbitos, como la ciencia, la educación y los medios informativos», explica Alexandra. En 2007 fue nombrada por Naciones Unidas Earth Trustee (fideicomisaria de la tierra) y, un año después, seleccionada por National Geographic como Exploradora Emergente.

«El agua es un regalo precioso que hace posible la vida en nuestro planeta. Cuando ves que los tesoros naturales y culturales están siendo amenazados todos los días, necesitas hacer algo. Los ecologistas tradicionales exigen que la gente proteja cosas que nunca ha tenido la oportunidad de experimentar. Yo quiero cambiar eso e implicarla directamente.» Así decidió crear Blue Legacy (www.alexandracousteau.org), una organización especializada en el estudio y la protección de los océanos, mares, lagos y ríos del planeta.

¿Su misión? Explorar las principales fuentes de agua del planeta, las relaciones de los pueblos con ellas y emitir informes sobre su estado: poner de relieve que el agua interconecta a los hombres y que han de trabajar juntos para frenar los efectos del cambio climático. «En los últimos 60 años, desde que mi abuelo empezó a estudiar la vida en los océanos, hemos aprendido más sobre ellos que en toda la historia de la humanidad. Pero también hemos perdido muchísimo: los océanos son la base sobre la que se sustenta la vida del planeta», explica Alexandra. Durante el pasado año, sus expediciones la tuvieron viajando más de 100 días por los cinco continentes para realizar varios reportajes. El resto del tiempo lo pasa enfrentándose a audiencias tan duras como las de Naciones Unidas,la Unesco o la CNN internacional. Experiencia no le falta...

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