Sí, adelgazas pero la tripa sigue ahí, ¿Por qué?

Paola Lei | Woman.es

1. Estás envejeciendo

A medida que se cumplen años el cuerpo cambia, así como a la velocidad que se gana y pierde peso. Tanto hombres como mujeres experimentan una ralentización del metabolismo porque el cuerpo necesita menos calorías para funcionar. En el caso de la mujer la llegada de la menopausia y la caída de la producción de estrógenos y progesterone también favorece la acumulación de grasas en algunas zonas del cuerpo, el abdomen entre ellas.

2. Estás yendo al gym pero haces el entrenamiento incorrecto

Ni la clase de spinning ni correr en la cinta te van a hacer reducir la cintura ni el abdomen. Para conseguirlo hay que combinar esos ejercicios cardiovasculares con otros de Resistencia y peso pra incrementar la masa muscular y obligar al metabolismo a subir de ritmo.

3. Comes muchos alimentos procesados

El pan blanco, las galletas, las patatas de bolsa. Todo ayuda a que tu abdomen esté intacto. La inflamación en la zona abdminal se relaciona con la inflamación que suelen producir muchos aditivos y conservantes, incluso la propia sal común.

4. Estás estresada

Una vida muy rápida, un ritmo trepidante y una agenda que hecha humo son ingredientes que no ayudan a perder peso, pues la hormona del estrés, llamada cortisol incrementa la cantidad de grasa que produce el cuerpo.

5. No estás durmiendo mucho

Si duermos menos de seis horas cada noce esto ya es por sí mismo una causa para que tu abdomen no se reduzca. EL insomio está relacionado con los problemas para controlar el apetito y con los as altos de madrugada a la nevera para darse atracones casi siempre de comida hipercalórica.