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Seis trucos sorprendentes que nos permitirán comer sano incluso en un restaurante que no lo sea.

Paola Lei

Invita a comer a tu amiga más “sana”

Las investigaciones muestran que cuando comemos con amigos muchas veces coincidimos en el menú. Es decir, si tu compañero de mesa pide una ensalada es muy probable que se produzca un efecto imitación y tu te pidas algo parecido. Los economistas de la alimentación de la Universidad pública de Oklahoma dicen que cuando se sucumbe a este tipo de presión social a favor de un menú más sano la gente es incluso más feliz.

Busca un lugar romántico

El ánimo con que vayas a un sitio importa y mucho en cuánto comes. Los investigadores de la Universidad de Illinois creen que si se reemplaza un restaurante de comida rápida con sus luces fluorescentes y su rock and roll a todo volumen por otro sitio con luces bajas y jazz como música de fondo los comensales comen hasta un 18% menos, y además lo hacen más despacio y disfrutan más de la experiencia.

Escoge una mesa cercana a una ventana

“Piensa dos veces donde te sientas en un restaurante” es la recomendación de Brian Wansink, director del Laboratorio Comida y Cerebro de la Universidad de Cornell. Según sus investigaciones, las personas que se sientan cerca de las ventanas en los restaurantes piden hasta un 80% más de ensaladas que los que están en el interior del local. Wansick cree que puede ser porque se sienten más expuestos públicamente y presionados a comer mejor. En cualquier caso el experto reconoce que su teoría no es demasiado claro pero insiste: “Si quieres estar más delgado imita lo que hace la gente delgada”.

Siéntate lejos de la barra

Estas mismas investigaciones aseguran que las personas que se sientan en las mesas de los restaurantes más cercanas a la barra piden hasta tres bebidas más que los que no tienen el bar en su campo visual.

Si comes de buffet toma fruta de primer plato

“El primer alimento que una persona escoge determina lo que comerá después”, escribieron en un estudio los investigadores de un estudio de 2013 publicado en PlosOne. Si es una cena, los expertos aconsejan que se empiece con ensalada.

Cuenta en kilómetros, no cuentes calorías

Poner las calorías al lado de cada plato del menú de un restaurante puede ser un buen modo de persuadir al personal para comer menos. Pero lo que un estudio de 2014 descubrió es que la gente reacciona mejor si se le pone al lado del plato cuántos kilómetros necesitaría camina para quemarlo.