Mantener el tipo en verano

Desde luego, no es fácil, con tanta tentación en forma de tapas y helados. Pero siguiendo algunas pautas y con un poco de ejercicio (en la propia playa) puedes conseguir no coger ni un gramo. Algunos trucos.

Susana Fernández

Mantener la línea este verano está en nuestra mano. El Servicio de Nutrición de las Clínicas Mato Ansorena nos facilita una serie de consejos:

1 No descuides la hidratación: bebe agua constantemente incluso aunque no tengas sed.
2 A la hora de las comidas, hazlas todas, no te saltes ninguna, así será más fácil evitar los snacks o el picoteo entre horas. Lo ideal para controlar el hambre y mantener activo el metabolismo son cinco comidas al día,
3 Además, ahora que disponemos de todo el tiempo del mundo, es el mejor momento para comer relajada y lentamente. Nuestro cerebro necesita tiempo para sentirse satisfecho, así que no debemos dejarnos guiar por la ansiedad y la sensación de hambre. Si comes despacio te encontrarás llena y comerás menos cantidad. Está científicamente comprobado.
4 Elige siempre una ensalada o verduras como acompañamiento y da prioridad a los platos sencillos a base de proteínas: pollo asado o a la plancha, carnes, pescados, huevos…
5 No se prohíben los apetecibles helados durante nuestras vacaciones. Eso sí, mucho mejor si los tomas de hielo u optas por los tradicionales que incluyen menos grasas. De postre, sáltate las tartas y elige fruta o yogures.
6 El salero: acostúmbrate al sabor natural de los alimentos y reduce el consumo de sal, así evitarás la retención de líquidos.
7 No abuses del alcohol. Cambia las cervezas “con” por “sin”, que suman muchas calorías. En la comida mejor una copa de vino tinto, rico en antioxidantes (no pidas licores). La mejor bebida es el agua, no comas nunca con refrescos y si los pides, que sean light.
8 Aprovecha la playa para hacer algo de ejercicio. Caminar por la arena o darse un refrescante baño y nadar son óptimos ejercicios para quemar alguna que otra tapa.

Y si ya has ganado algunos kilos...

Prueba la Dieta Proteinada Pronokal, un programa personalizado para la pérdida de peso bajo control médico (se enseña al paciente a que se alimente de forma sana para que no engorde). ¿En qué consiste? Primero se realiza un estudio antropométrico-nutricional donde se estudian las causas del sobrepeso. El tratamiento se basa en la dieta proteinada en su etapa de adelgazamiento. Con ella se pierde el 80% del peso prescrito por el médico. En la segunda etapa, el paciente comenzará a llevar a cabo la reeducación alimentaria. El objetivo es lograr el mantenimiento a largo plazo del peso final.