¿Limpias bien tu rostro?

Debes hacerlo no solo por la noche, al desmaquillarte, sino también por la mañana. Y los productos cosméticos cambian. ¡Toma nota!

Olga Tarín

¿Por qué existe esta división entre cosmética de día y de noche?

La piel tiene necesidades específicas según el momento del día. «Actúa como una barrera que aísla al organismo del exterior. Por el día ejerce una función protectora: regula la temperatura corporal, evita la polución y transforma los rayos de sol en vitamina D; por la noche, mientras descansamos, las células madre cutáneas se reproducen con el objetivo de renovar y reparar la epidermis de los daños producidos durante la jornada. Por eso los tratamientos y cuidados faciales deben ser diferentes», comenta Silvia Moreno, del área de dermocosmética de Mira+Cueto.

La limpieza perfecta
«Al despertar, el objetivo es eliminar los residuos proteicos que las células segregan mientras dormimos», afirma María Mateos, de Babor. «No es necesario el uso de una limpiadora; con un tónico o un agua termal, ¡la piel queda perfecta!», dice Carol Gallego, directora de Slow Life House (tel. 912 772 004).

Antes de acostarnos hay que utilizar un desmaquillante adecuado al tipo de piel para eliminar los restos de grasa, polución y maquillaje. Lo mejor es utilizar un cosmético bifásico con una solución acuosa y otra oleosa, que eliminan incluso las máscaras waterproof y no irritan los ojos. A continuación, lavamos con un jabón neutro que no altere el pH y aportamos minerales con un agua termal», aconseja Silvia Moreno.