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Manicura semipermanente: ventajas y desventajas de este tratamiento

Pueden ser una buena solución a corto plazo, pero también presenta sus inconvenientes

Noelia Collado

El esmaltado semipermanente de uñas lleva ya unos años siendo uno de los principales reclamos de los salones de belleza, especialmente cuando hace calor y viene el buen tiempo. Es entonces cuando acudimos a nuestro centro de estética de confianza para elegir el color que nos acompañará durante unos días y que podremos lucir debido a la poca o nula probabilidad que existe de tener que volver a ponernos los guantes de invierno.

Para muchas personas esta es la solución ideal si no se dispone de mucho tiempo para cuidarlas y pintarlas. Lucen bonitas durante un tiempo determinado, son bonitas y visualmente más naturales que aquellas que se pintan a diario y quedan perfectas.

Los diferentes esmaltados

En este sentido, conviene recordar cuáles son las diferencias entre el esmaltado permanente y semipermanente. Como su propio nombre indica, el esmaltado permanente es aquel que se mantiene en la uña durante un tiempo indefinido y que va desapareciendo conforme esta va creciendo.

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Por el contrario, el esmaltado semipermanente tiene una duración algo menor, entre dos y tres semanas. Además, es más sencilla de eliminar en casa, sin necesidad de acudir a un centro de estética. Esto sucede al contrario que la manicura permanente, para la que se necesita la ayuda de un profesional en el caso de que queramos retirarla, ya que presenta una serie de capas de esmaltado que precisan de una serie de instrumentos y quitaesmaltes especiales.

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Por este último motivo, muchas personas deciden optar por el esmalte semipermanente que, además de mantener su brillo durante días, resulta ser menos agresivo que la permanente y aporta dureza a las uñas. Es menos agresiva que la permanente y no afecta al tejido de la uña, pero eso no indica que sea siempre bueno llevarla, ya que un uso excesivo podría ser dañino para tus uñas.

Matteo Scarpellini / IMAXTREE

Con excesivo nos referimos a continuo, principalmente porque las uñas necesitan regenerarse. Y es que todos los esmaltes pueden producir deshidratación, ya que al tratarse de un producto opaco con diferentes capas de esmalte y componentes nocivos como parabenos o xilenos, ni las uñas ni la piel que se encuentra bajo pueden respirar, por lo que se debilitan y se quedan más blandas. 

La recomendación de los expertos

En este sentido, los expertos recomiendan que, quienes no se decidan por una manicura tradicional, tengan en cuenta que conviene hacer descansos de unas semanas cuando ya lleven un tiempo con la semipermanente. Esto depende, en gran medida, del tipo de uñas que tengas, de modo que lo más conveniente es contar con la opinión de un experto para que determine cuándo te vendría bien pasar un tiempo sin las uñas pintadas.

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Asimismo, no está de más complementar estos descansos con la ingesta de vitaminas que puedan fortalecer la composición de las uñas, como pueden ser las pertenecientes al grupo B, la vitamina C o el hierro, así como hidratarlas con aceites nutritivos y realizar los tratamientos de limpieza que correspondan para evitar las infecciones por hongos, que también pueden ser habituales por la falta de oxígeno derivada del esmalte semipermanente.