Los colores del verano

Favorecen y están de moda. Descubre los tonos y las texturas más radiantes de la temporada.

El gris volcánico o el pizarra, ligeramente metalizados, y el azul en todas sus versiones, se unen este año al bronce, todo un clásico, en las tendencias de maquillaje de primavera-verano 2008.
Los hemos visto en las pasarelas y en las colecciones de cosmética, y están aquí, desplegados para ti en un intento de acercarte al verano más inspirador. Para que empieces a disfrutarlo. Como en la moda, el color sube y las texturas se aligeran. ¿Lo último? Los polvos de minerales puros y naturales, sin talcos ni aceites, que embellecen el rostro y benefician incluso a las pieles más sensibles. Déjate seducir. ¡Y que miren!
Gris: metálicos para brillar
Audaz y contemporáneo, el nuevo negro ilumina cualquier look, ya sea urbano o de máxima elegancia. Del antracita al perla, y con reflejos metalizados, queda bien tanto a rubias como a morenas. «Lo utilizo para aportar un toque moderno a los elementos de los años 60, como si se tratara de una ‘cibergirl’ futurista y femenina –explica Olga Pastukhova, directora artística de Elitemakeup–. Usa eyeliner negro y sombra con efecto nácar o aluminio.»
Bronce, lujo al natural
Los tonos terracota realzan la piel y aportan un sutil bronceado. Un rostro saludable es el efecto más buscado. Marrón siena o café, beis, oro, bronce, champaña... la paleta es interminable. Mézclalos con tonos afrutados frescos y brillantes, como el rosa o el naranja, para un efecto más personal. «El toque ‘trend’ lo aporta el acabado metálico –explica Baltasar, maquillador de MAC–. Es una tendencia favorecedora y glamourosa para looks ligeramente bronceados.»
Azul... Mirando al mar
Del cielo o el ‘navy’ profundo hasta el índigo jean, este color aporta un aire sofisticado. Destaca los ojos. James Kaliardos, maquillador de L’Oréal Paris, se ha inspirado en las estrellas italianas de los años 60 para crear su colección Blonde Azur. «Según cómo se aplique, la sombra puede realzar cualquier tipo de belleza –dice–. En eyeliner, aporta mucha intensidad a la mirada.» Si buscas un efecto más dulce, úsala en ‘mousse’, que se desliza como crema.