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Todo lo que puedes hacer para que tus labios tengan más volumen (sin pincharte)

Aunque es un tratamiento mínimamente invasivo, no todo el mundo se atreve con las infiltraciones de ácido hialurónico. Para todas esas personas, los labiales voluminizadores (o plumpers) tienen la llave hacia una sonrisa resplandeciente y carnosa. 

Cristina Martín Frutos

Mujer (aunque cada vez hay más hombres). De entre 25 y 35 años. Bien informada y que busca un resultado natural, pero que se note. Así es, según el último informe de la Sociedad Española de Medicina Estética, el perfil de los pacientes que se realizan un tratamiento en los labios. Las infiltraciones con ácido hialurónico se han convertido en una de las intervenciones más demandadas en el último año. El procedimiento es sencillo, poco doloroso, no muy caro y no necesita recuperación.

Sin embargo, no todo el mundo se atreve a pasar por la consulta para recibir esos pinchazos. Pero sí quieren apuntarse a la tendencia de presumir de labios con volumen, jugosos, juveniles y sin imperfecciones. Para todos ellos, los plumpers -o labiales con efecto relleno- tienen la solución. 

Estos tratamientos para labios, a medio camino entre la cosmética y el maquillaje, funcionan para momentos puntuales (una cena, una boda...) como si te hubieras hecho un ligero retoque. Pero, además algunos prometen que al ser usados con constancia pueden llegar a dar más volumen a los labios.

Aunque suene a truco de magia, el verdadero secreto de estos voluminizadores se encuentra en su formulación. La mayoría contiene péptidos e ingredientes como el ácido hialurónico, que favorecen la captación y retención del agua. Desde Hyalulip, una nueva marca especializada en tratamientos de volumen para labios, nos explican que ellos combinan moléculas encapsuladas de alto y bajo peso molecular, "de tal manera que atúan tanto en las capas más superficiales -rellenando arruguitas, por ejemplo-, como en las profundas mejorando el aspecto de forma progresiva". 

Matteo Valle / IMAXTREE

Otros recurren a la pimienta, el mentol el chili o la cúrcuma. El objetivo es que la circulación de la zona se active, llegando más sangre a los labios (se nota en el tono y en cierto modo en el volumen). Además, ayudan a la síntesis natural de colágeno, responsable también de crear sensación de relleno. De hecho, estos ingredientes son los responsables del habitual picor, hormigueo o escalofrío que provocan estos labiales. Como complemento suelen incluir activos hidratantes -manteca de karité, aceite de aguacate, de coco...-, imprescindibles para acabar con las grietas, pielecillas etc. No es que vayas a conseguir unos russian lips de la noche a la mañana, pero notarás el resultado. 

Más trucos para 'esquivar' a los pinchazos de ácido hialurónico: confiar en el maquillaje. dar un noventero toque de gloss en la zona central del labio inferior; perfilar el arco de cupido con un lápiz de ojos beige; crear un efecto difuminado combinando dos intensidades del mismo tono (la más clarita en la zona central) o aplicar corrector de ojeras en la zona que rodea a los labios.

Si tampoco te ves mañosa con el color, existen tratamientos en cabina que no usan jeringas ni nada por el estilo. Es el caso de los que propone LPG. Su último protocolo Endermologie (desde 30 euros) se realiza en unos 10 minutos. "Con el cabezal Ergolift estimulamos desde la comisura del labio hasta los orificios nasales; alisando las arrugas alrededor de la boca y aportando volumen a los labios gracias a la activación natural de la síntesis de ácido hialurónico", cuenta Antonio Arjona, responsable de formación de LPG.  Se termina con con la aplicación de un contorno de labios. Recomiendan entre 6 y 12 sesiones, a razón de dos a la semana. ¡Aún estás a tiempo de llegar a Navidad con unos labios de cine!