Hilos tensores: ¡funcionan!

Los expertos coinciden en su eficacia, sobre todo, en zonas difíciles de tratar hasta ahora: cara interna de brazos y muslos, cuello... Pero no son la panacea.Ponemos luz en la técnica de la que habla todo el mundo.

Marta Bonilla | Woman.es

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Paradójicamente, la técnica en boga en la actualidad es una de las más antiguas de la medicina estética. Ya hay referencias de que en el Antiguo Egipto se usaban hilos de oro ultrafinos para cerrar heridas y recolocar tejidos en el rostro, aunque no fue hasta mediados del siglo XX cuando empezaron a desarrollarse como técnica de sustentación facial. Eso sí, con unos resultados que dejaban mucho que desear. Hoy, después de numerosas pruebas de materiales y formatos, los hilos de oro han pasado a la historia y se utilizan materiales como polidioxanona y el ácido poliláctico, mucho más seguros, 100% reabsorbibles y biocompatibles –los mismos de las suturas quirúrgicas–, con formas y grosores que se adaptan a cada necesidad y parte del cuerpo y una técnica poco agresiva que permite la incorporación inmediata a la vida diaria. Pero ni son eficaces en todas las zonas, ni actúan como un tirón que colocan todo en su sitio de inmediato, ni sustituyen al bótox en el rostro... Le pedimos a la doctora Mar Mira, de la Clínica Mira+Cueto (clinicamiracueto.com) que nos cuente pros y contras.

Se los ha bautizado como lifting sin cirugía, ¿responden estas expectativas a la realidad?

No exactamente, porque no implica un estiramiento. Hay que distinguir entre hilos de anclaje, quirúrgicos, y que requieren incisiones en la piel, en los que sí hay una tensión inmediata, y estos, que son hilos flotantes, cuya acción se basa en la creación de colágeno, que aumenta la firmeza y el grosor de la piel y logra un efecto de tensión sin generar volumen. Aunque no hay tracción, al hacer un mallado a nivel subcutáneo, crea tensión.

¿Quién sería la paciente ideal?

Una mujer de 30 a 40 años con principio de flacidez. No es para pieles muy deterioradas.

¿En qué zonas son más eficaces?

En las de piel fina y con flacidez, como cuello y escote o cara interna de brazos y muslos, que tenían difícil tratamiento. También contra la flacidez de la rodilla.

¿Y para los glúteos?

No la recomiendo, ni para subir el glúteo, ni para cartucheras.

¿Cómo se colocan?

Cada hilo es un pinchacito. El hilo va dentro de una aguja que actúa como guía, cuando la sacas, el hilo se queda “flotando” a nivel subcutáneo. No se percibe a ras de piel.

¿En qué consiste la técnica?

Se realiza un mallado con los hilos para crear estructura. según nuestra experiencia, si la red es estrecha y hay mayor número de hilos, los resultados son mejores.

¿Se utilizan los mismos hilos para rostro y cuerpo?

Es la misma técnica y material pero con hilos de mayor grosor y en más cantidad, al ser la zona más amplia. En brazos se ponen 100 hilos, en muslos, alguno más.

¿Se necesita anestesia?

Una crema anestésica es suficiente.

¿Los resultados son inmediatos? ¿Cuánto dura su efecto?

No son inmediatos, se empiezan a ver a los cuatro meses y duran algo más de un año. Si lo complementas con otros tratamientos, multiplicas los resultados.

Dra. Mar Mira: Codirectora de la clínica Mira+Cueto, Mar concibe los retoques estéticos como unos aliados para embellecer con naturalidad y sin que se noten. Mucho mejor quedarse corto y repetir que pasarse.

Otros centros: Dr. Moisés Anselem. Tel. 915 211 771. Dra. Natalia Ribé. Tel. 932 724 228. Instituto de Benito. Tel. 932 530 282. Clínica Mira+ Cueto. Tel. 915 626 713. Centro Maribel Yébenes. Tel. 915 626 713. Centro Lostao. Tel. 976 218 000.