Daria Werbowy, un icono de moda e imagen de Lancôme. | GTRES

Daria Werbowy, una top diferente

Sin duda, Daria Werbowy es una modelo inusual. En todos los sentidos. Su mirada felina, su belleza sensual y serena y su estilo desenfadado y elegante la han convertido en icono del effortless chic.

Olga Tarín | Woman.es

Sin embargo, ella siempre ha luchado por llevar una vida normal lejos del lujo y la ostentación que rodea su profesión. Polaca de nacimiento y canadiense de adopción, se mantuvo durante más de una década como reina de las pasarelas, hasta que tomó la decisión de dosificarse y parar. Tras un año alejada de los focos volvió con fuerza para combinar las sesiones y los desfiles con sus aficiones favoritas: navegar y viajar. Trasladó su residencia a Cork (Irlanda), donde vive con su novio –carpintero de profesión–. A sus 32 años sabe lo que quiere.

¿Por qué decidiste parar?

No podía más, ni mental ni físicamente. Llevaba quince años trabajando sin parar. Cuando todos tus sueños se hacen realidad llega un momento que no hay nada más que puedas comprar para hacerte feliz. Tenía que irme.

¿Y qué es lo que hiciste?

Dedicarme a mí misma y a mis aficiones. La vida siempre te sorprende. Ni en un millón de años pensé que podría vivir en Irlanda, ni que llegaría a ser modelo, ni que me enamoraría del hombre a quien amo… He logrado encontrar el equilibrio entre mi trabajo y mi vida personal. Acabas de cumplir 32 años…

¿Cómo te sientes en esta etapa?

Los años nos hacen más sabias. Me siento más relajada, sin toda la presión que tenía antes. Es lo mejor de hacerte mayor, aunque en el fondo soy la misma. A veces, salgo con mi primo de catorce años... ¡Y no noto la diferencia!

¿Cuál es tu truco para lograr desconectar?

Navegar es la pasión que me transmitió mi padre desde muy pequeña. En 2008, crucé el océano Atlántico con mi familia y pienso repetir la experiencia. Es lo mejor para salir del mundo acelerado en el que vivimos y me permite conectarme con la naturaleza de una manera muy cruda. El mar te hace sentir vulnerable y te ayuda a descubrir tu auténtico yo. Allí actúo por instintos. Siempre hay algo que puede salir mal… Y esa sensación de temor me atrae.

¿Qué haces para mantenerte en forma?

Hago yoga todas las mañanas, bebo mucha agua, utilizo buenos productos cosméticos y siempre que puedo juego a baloncesto y practico snowboard o surf. Soy una persona muy deportista. Llevas once años como embajadora de Lancôme.

¿Has evolucionado con la marca?

Comparto todos sus valores y me he transformado con ellos. Me encanta su percepción honesta y real sobre las mujeres y su visión de la feminidad elegante, sensible, generosa y nada superficial. En realidad, representa mi personalidad.

¿Qué hace bella a una mujer?

La combinación infalible de fuerza y sabiduría, sin duda.