Coco Noir, puro Barroco

En 1984 vio la luz Coco; en 2001 surge Coco Mademoiselle, y ahora es el turno de Coco Noir, una gran obra maestra barroca bañada de nocturnidad que nos transporta a un nuevo destino: Venecia.

Susana Fernández

¿Por qué Venecia?
En Venecia, Gabrielle Chanel (agosto de 1920) descubrió que podemos renacer. Había ido a esta ciudad para llorar al único hombre que había amado, Boy Capel y allí recuperó fuerzas descubriendo la ciudad y las maravillas que ofrecía. Además, la visita le sirvió para constrastar su estilo sobrio y sencillo con la profusión de color y dorados y la pureza de su trazo con los arabescos barrocos. De este viaje, al borde de Oriente, se quedó con la elegancia del arte bizantino, el sentido de la grandeza y la certeza de que se puede renunciar a todo salvo a uno mismo.

Coco Noir evoca con magnificencia a esta mujer en esta ciudad. Y a todas aquellas que, hoy en día, escogen la intensidad frente a las normas, los derroteros de la seducción frente al mero exhibicionismo y el lujo verdadero frente a la vulgaridad.

¿Cómo es la fragancia?
Según Jacques Polge, nariz de Chanel desde hace más de 30 años, la esencia de este perfume radica en su fondo de madera y en sus notas almizcladas, al igual que las especias caracterizan a Coco y el Jazmín fresco a Coco Mademoiselle. Como el terciopelo negro de un famoso artesano de Venecia, el fondo de Coco Noir cuenta con notas de sándalo, vetiver, incienso, pachuli, vainilla, haba tonka y almizcle. Una profusión de excesos que, a la vez, se ordena de un modo perfecto y envolvente.

El frasco
Como si de un palacio veneciano se tratara, el frasco de Coco Noir luce una fachada aristocrática. Negro, liso y profundo como el océano, captura el mínimo atisbo de luz. Su oscuro resplandor preserva y anuncia al mismo tiempo el misterio olfativo que contiene.

Precio: 95 € (50 ml) y 135 € (100 ml). A la venta a partir del 3 de septiembre (Espace Parfum de Corte Inglés de Castellana).