El olor a limpio es la tendencia en perfumes de la que todo el mundo habla | ISTOCK / ISTOCK

11 perfumes con olor a limpio irresistibles

¿Se puede definir el olor a limpio?¿Qué notas lo componen?¿ Qué emociones esconde?¿Qué momentos evoca? ¿Por qué está de moda? Los expertos nos dan las claves para identificarlo

Carmen Lanchares

Con más de 11 millones de entradas en Google (y sumando), el olor a limpio se ha convertido en el fenómeno viral en materia de perfumes, una tendencia de la que todo el mundo habla, pero pocos explican. Según Daniel Figuero, psicólogo de formación, International Fragrance Ambassador de Dior y autor del libro ‘Contraperfume’, el olor a limpio es, a priori, muy difícil de definir porque tiene mucho de subjetivo; “aunque últimamente se asocia a notas almizcladas que dan un punto algodonoso a las composiciones o contienen un toque de cítricos o flores blancas y ligeras, como el azahar en una concentración baja. Incluso puede llevar algunos matices oceánicos, más relacionados con la costa o el mar”. Y añade: “en estancias, sin embargo, solemos identificar este tipo de olor a productos que en general son tóxicos, como la lejía o el amoniaco, también al olor a tintorería o un poco a pasillo de detergentes”.

“La palabra limpio viene del latín ‘limpidus’, relacionándose con Lympha, una diosa romana del agua”, ilustra Jérôme di Marino, Académico Sillón Haba Tonka de la Academia del Perfume y perfumista de Takasago, quien subraya el papel central del agua en los rituales de limpieza de todos los tiempos. “Es clave en la limpieza corporal, la limpieza del hogar o el cuidado de la ropa. Son hábitos de higiene culturales que se han inscrito en nuestro día a día. Y así nacieron productos dedicados a cada tipo de limpieza con códigos olfativos muy específicos. El olor a limpio en fragancias hace referencia a ellos. Pueden evocar el olor a jabón de Marsella o a champú. Pero también pueden recordar los olores a ropa limpia o a tintorería, a detergente y suavizante”.

No obstante, para Marta Tamayo, fundadora de le Secret du Marais, 'boutique' de perfumes y cosmética de autor, el olor a limpio, como tal, no existe, “ya que cuando algo está limpio no huele”. Dicho esto, corrobora que puesto que los aromas están íntimamente ligados a nuestros recuerdos, en nuestra mente el olor a limpio suele asociarse a una camisa blanca o unas sábanas de algodón o lino recién lavadas, al olor a jabón de Marsella, a aromas frescos, a la sensación de suavidad de una toalla al salir de la ducha… Y confirma que son muchos los clientes que llegan a la tienda pidiendo fragancias con olor a limpio, “las suelen describir como aromas con olor a jabón o a bebé, lo que en realidad quiere decir con olor a las colonias clásicas con las que nos perfumaban cuando éramos niños, como Nenuco o S3”.

En efecto, ratifica Jérôme di Martino, el olor a limpio se inspira en productos muy familiares y nos da un sentimiento de seguridad. “Son reconfortantes porque se han anclado inconscientemente en nuestra memoria. Los relacionamos con recuerdos y emociones positivas y con el bienestar”. A partir de ahí, la memoria olfativa de cada cual hace su propia interpretación de este tipo de olor. A Figuero, por ejemplo, le traslada a esa sensación, que define como insuperable, de ducharte tras pasar el día en la playa. 

Descifrando el olor a limpio

Por subjetivo que parezca de primeras, un perfume con olor a limpio se crea jugando justamente con los códigos tan marcados que tienen los productos de limpieza, explica Jerôme Marino. “Pueden parecer subjetivos, pero para un perfumista, en términos de materias primas son muy concretas”. Una de ellas es la lavanda o la citronela que solían perfumar los jabones de Marsella (de hecho -ilustra el experto- la lavanda comparte etimología con la palabra lavar y se ha utilizado históricamente por sus propiedades desinfectantes). Otras, son las moléculas de la familia de los aldehídos que dan a la fragancia un toque que recuerda al planchado con vapor de una camisa blanca o un olor floral y fresco; o los almizcles, unas moléculas que tardan mucho tiempo en evaporarse, razón por la que se han utilizado bastante en los suavizantes para mantener el mayor tiempo posible el olor a limpio en la ropa guardada. De la misma manera, para ayudar a ‘fijar’ el olor en la ropa, se utilizan también las notas amaderadas como el patchouli. A esta lista, el perfumista añade las notas afrutadas que recuerdan a los champús y suavizantes y los acordes cítricos o de flor de azahar que pueden evocar una sensación de ‘salida de ducha’.

Otra manera de identificar un perfume con olor a limpio, comenta Daniel Figuero, es por la concentración. Suelen presentarse como eau de toilette y no tienen mucho volumen, “es decir, que en general quedan bastante cercanas a la piel porque no tienen una estela muy potente o no envuelven mucho a la persona que lo viste”.

¿Por qué está de moda el olor a limpio?

“Hay que tomar un poco de distancia para analizar lo que está ocurriendo en nuestra sociedad y cómo se relaciona con las tendencias de perfumería”, mantiene di Marino. Salimos de una década en la que los perfumes ‘gourmand’ (golosos) han saturado casi el mercado con notas dulces y adictivas muy directas. Sin duda, estamos pasando por una época de muchos cambios, acelerados también por la pandemia y, ahora, por la guerra en Ucrania, generando en el mundo mucha inseguridad y estrés. “Cada uno busca una forma de sentirse mejor, de tranquilizarse; y el olor a limpio se está transformando en esta solución llena de positividad que uno lleva en la piel como un consuelo”.

Aunque el olor a limpio puede parecer muy nuestro por el vínculo con esa costumbre tan española de rociar a los niños con agua de colonia, la realidad es que es algo bastante universal, con ciertos matices culturales. “Quizás en países asiáticos se identifique un poco más con aromas florales suaves y en países más occidentales con aromas más cítricos y almizclados”, manifiesta Marta Tamayo. Por su parte, Jérôme di Marino refiere que en Estados Unidos o Reino Unido las fragancias con olor a limpio llevan más notas afrutadas y las notas de flor de azahar son una clave en los suavizantes, mientras que en Europa los aldehídos se llevan más. “De hecho, en Estados Unidos la dimensión de fresco y limpio en perfumes es tan importante que se ha creado la marca Clean dedicada a desarrollar fragancias con olor a limpio”. Lo corrobora Figuero que destaca, además, que para los norteamericanos, ese olor con toques como de detergente o de camiseta limpia no es tanto una huella personal sino una forma de expresar discreción, de no buscar sobresalir, “supone un minimalismo alternativo que se adapta bien, por ejemplo, a entornos laborales”.

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