Victoria Federica disfrazada de majorette. | Instagram @vicmabor

Victoria Federica ha conseguido que no paremos de pensar en su peinado de trenzas

Su sorprendente look para acudir a una fiesta rodeada de influencers es ya inspiración para la próxima vez que tengamos que disfrazarnos. 

Julia García

Desde que hace unas semanas Victoria Federica abrió su perfil de Instagram al público no solo se ganó automáticamente nuestro "follow", es que literalmente no hemos podido evitar dejar de seguir sus pasos en esta red social y, con esto, nos hemos convertido auténticas devotas de su estilo. Hace unos días, por ejemplo, nos descubrió en Zara una chaqueta beisbolera ideal para esta temporada en la que la moda college está presente en cualquier parte y ahora nos ha mostrado nos ha servido de inspiración no solo a la hora de vestirnos, también a la hora de peinarlos. 

Resulta que la noche del viernes al sábado se celebró en Madrid una de esas fiestas que nadie quiere perderse. La organizaba una conocida agencia de representación y a ella asistieron muchos rostros conocidos, entre ellos, Victoria Federica. Acompañada por su novio, Jorge Bárcenas, que fue uno de los encargados de amenizar musicalmente la velada, la hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar no quiso perderse este evento que calificó de "brutal" en sus stories, cuya temática era "espectacular" y por este motivo todos los invitados debían acudir disfrazados siguiendo esta línea marcada. 

Así pudimos ver a María Fernández-Rubíes convertida en Cher por unas horas, a Laura Escanes emular a Rihanna en uno de sus looks más potentes, a María Pombo siguiendo la estética circense... y así un largo etcétera de disfraces de lo más diferentes en los que cada uno interpretaba el término a su manera, como Victoria Federica, quien estaba irreconocible con un estilismo impresionante. 

La joven apareció en la fiesta con un vestido en tonos rojos, azules y dorados que contaba con escote redondo, tenía manga corta, iba ajustado en la zona de la cintura y la falda era abullonada para crear un curioso volumen dando el efecto de tejido arrugado. Un diseño que acompañó de una gran capa de terciopelo en un vibrante rojo y que, aunque no ha desvelado de dónde surgió su inspiración, parece estar a medio camino entre el uniforme de una majorette y el de una superheroína. 

Sea de donde sea que sacó la idea, lo cierto es que no pudo gustarnos más su elección porque, al genial vestido hay que sumar el peinado del que lo acompañó, un original recogido a base de finas trenzas que dividían el cabello en varias secciones hasta quedar todo como en una coleta pero con los finos mechones de la parte delantera conocidos como baby hair peinados de forma que cubrieran parte del rostro y dejaran como resultado final un look que estamos dispuestas a copiarle en las próximas fiestas navideñas.