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Consejos (más útiles que ponerse un gorro) para proteger tu pelo del frío

El sol no es lo único que puede afectar negativamente a tu cabello. Te damos algunos consejos para proteger tu pelo del frío que nada tienen que ver con llevar un buen sombrero.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

Igual que en verano nuestro pelo sufre por la exposición solar, la sal del mar y el cloro de las piscinas, en invierno nuestras cabelleras también necesitan unos cuidados extra para que no acaben secas, sin brillo y totalmente debilitadas. Además, contrariamente a lo que puedas pensar, proteger el pelo nada tiene que ver en ese caso con cubrirlo con un gorro o un sombrero, ya que son muchas las cosas que podemos hacer para que recupere su fuerza y vitalidad.

Rehidratar y nutrir el cabello

Aunque es importante hidratar el cabello durante todo el año, lo es aún más cuando bajan las temperaturas. Elige productos con ingredientes activos como el aceite de jojoba o el aceite de argán si tienes el pelo grueso. Para los cabellos finos, opta por productos con aceites esenciales que no le aporten peso a su cabello. Lo ideal es que utilices estos tratamientos hidratantes y nutritivos una o dos veces por semana, y que los combines con tratamientos sin aclarado, como un sérum o un aceite para el pelo. Así, protegerás la fibra capilar del frío a diario creando un escudo protector en la superficie, haciéndola más resistente a las agresiones externas.

Sécate siempre el pelo antes de salir

Secarse bien el pelo antes de salir de casa es muy importante, ya que mojado es mucho más vulnerable a los efectos del frío. Si no eres muy fan de las herramientas de calor, prueba a utilizar una toalla de cabeza especial para acabar con la humedad, y luego déjalo secar al aire en casa. Te llevará algo más de tiempo, pero te asegurarás que tu pelo no sufre los cambios bruscos de temperatura en ningún momento. 

Cepilla bien tu melena

Aunque tengas la suerte de tener un pelo suave y sedoso que nunca se enreda, no debes olvidarte del cepillado, ya que elimina las impurezas que se acumulan en la fibra capilar. Tanto si cepillas en seco como en mojado, lo correcto es empezar desenredando las puntas y luego ir subiendo poco a poco hasta llegar a las raíces. Si no lo haces así, corres el riesgo de romper la fibra y, por tanto, de debilitarla.

Lava tu cabello con suavidad

Si quieres cuidar tu cabello, lo mejor es no lavarlo todos los días, y menos en invierno. Esto puede sensibilizar el cuero cabelludo y estimular las glándulas sebáceas, haciendo que las raíces se reengrasen más rápidamente. Dos o tres lavados a la semana serán más que suficientes para eliminar el polvo, el exceso de sebo y la acumulación de productos capilares. Otro aspecto importante es que para limpiar el pelo no es necesario frotar frenéticamente, pues bastará con masajear el pelo y el cuero cabelludo con suavidad mientras emulsionas el champú. 

¿Y qué pasa con la electricidad estática?

El roce con la ropa, como los cuellos de los jerseys, las bufandas y, por supuesto, los sombreros, hace que el invierno sea una época del año muy proclive a que aparezca la temida electricidad estática en el pelo. Para reducirla, es mejor evitar los materiales sintéticos y la ropa que haya sido secada en secadora. También es aconsejable utilizar cepillos de cerdas naturales, y si ni con esas consigues evitarla, mójate las manos y pásalas por el pelo. El agua anulará las diferencias de carga que causan esta electricidad estática.