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9 cosas que no debes hacerle a tu pelo

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Después de tantos años juntos, tu pelo y tú podríais haber llegado a un entendimiento. Tú sabes lo que necesita, se lo das y al final tienes días buenos y días regulares.

Lo que quizá no sepas es que hay algunas costumbres habituales en tu ritual de belleza (o a la hora de peinarte) que podrían estar dañándolo.

1. Acostarte con el pelo mojado.

La humedad en abundancia y durante un tiempo prolongado no es buena. Es cierto que es recomendable secar el pelo al aire y no abusar del secador, pero, ¿quién no se ha acostado con el pelo recién lavado y se ha despertado con signos de humedad? A tu pelo no le gusta esto.

2. Recogerlo en mojado.

La coleta queda tirante y el moño en su sitio pero, aparte de que se trata de una situación irreal que cambiará en cuanto se vaya secando, quizás debas repasar el punto anterior: la humedad continua no te favorece.

3. Desenredar con el pelo en seco.

¿Ves? Hay cosas que sí puedes hacer con el pelo mojado: eliminar los nudos y enredos. Si lo haces cuando está seco lo rompes y le das un empujoncito a tus puntas para que se abran, algo que no queremos, ¿verdad?

4. Dormir con el pelo suelto... O en un moño.

Hay alguna controversia con respecto a este tema: si duermes con el pelo suelto, favoreces los enredos, el encrespamiento e invitas a tu pelo a ensuciarse. Pero tampoco es recomedable hacerse un moño, ya que el pelo necesita respirar. ¿La solución? Una coleta o moño muy flojo, dejándole al pelo algo de libertad, pero no toda, y evitar ese problema del primer mundo que son los tirones por la mañana.

5. Coletas non-stop.

Sabemos que son prácticas, afinan el rostro y siempre están de moda. Pero el uso y abuso de gomas y horquillas sobre el pelo lo dañan (todo esto aplica a moños y, sí, también a trenzas, aunque a su favor diremos, no solo que nos encantan sino que son la opción menos agresiva con la salud capilar).

6. Cortarte tú el pelo.

Nos gustan mucho los tutoriales y somos las primeras en apuntarnos a los peinados de moda, pero cortarse el pelo tiene consecuencias a corto y largo plazo: si no eres especialista, vas a cometer algún fallo y solo quienes entienden del tema saben cómo cortar para que favorezca a tus facciones y, sobre todo, saben cómo hacer que no quede desigual.

7. Evitar cortarte las puntas

Parece una opción interesante cuando quieres dejarte el pelo largo, pero cuanto menos las cortas, más se van dañando, casi como en un efecto dominó. Lo mejor es que pases por el salón de belleza cada tres mes y te hagan un repasito (que a todos los efectos no se note, y puedas seguir acumulando centímetros de largo si es lo que quieres).

8. Escurrir el pelo una y otra vez.

Lo diremos claro: tu pelo es parte de tu cuerpo y no un elemento ajeno para limpiar el suelo. Trátalo con cariño o te las devolverá todas juntas volviendo con puntas abiertas y, de nuevo, encrespamiento. Estás avisada.

9. Comprometerte a largo plazo.

Hacerte rastas, teñirte de una manera radical... Todo eso va a estar contigo bastante tiempo, aunque no quieras, y va a alterar la naturaleza de tu pelo. Solo si estás muy segura, embárcate en esta aventura, pero sé consciente de que tus decisiones os afectan a ambos (porque llegados a este punto es innegable que tu melena tiene vida propia, ¿no?)