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Las cejas ultrafinas de Rosalía en Brasil alertan de una nueva tendencia

Tras ofrecer un multitudinario concierto en São Paulo ha aparecido la artista irreconocible en una fiesta que nos advierte de una nueva moda beauty.

Julia García

Si hay una artista actual cuya imagen sea camaleónica esa es Rosalía. La española ha demostrado una y mil veces que se lo pasa en grande cambiando de look y jugando con todo tipo de detalles radicales. Sus icónicas uñas largas de fantasía fueron, primera seña de identidad de su imagen de marca, fueron solo un aviso de lo que vendría: todo tipo de tintes arriesgados —rojo el último de ellos—, el grillz —piercing dental— y ahora las cejas hiperperfiladas, el último truco que ha usado la catalana para cambiar su rostro hasta tal punto que cuesta reconocerla.

Al más puro estilo aparición en El Hormiguero, cuando el equipo del programa la caracterizó para que hiciera de reportera y preguntara por su música en la calle, la artista española ha aparecido en una fiesta posterior a su concierto en São Paulo con una imagen casi irreconocible. Es cierto que el pelo, mitad rojo y mitad negro, la delataba, pero si no fuera por eso no sabríamos a simple vista que es Rosalía esa joven con outfit futurista que posa en la última galería compartida en su perfil de Instagram. A buen seguro, más de un asistente a la citada fiesta no se habrá dado cuenta de quién es.

La clave de un estilismo que bien podría ser parte de una película tipo El quinto elemento son las cejas, que tienen el poder de cambiar por completo la imagen del rostro de una persona. Sobre todo si esa persona pasa de llevarlas gruesas, como hace tiempo que se diseñan, a superfinas y levantadas, como las ha llevado Rosalía en la citada fiesta en São Paulo. En realidad, el equipo de estilistas de la barcelonesa no ha depilado las cejas de la cantante, sino que han hecho un trabajo artístico a base de maquillaje.

Lo que parece fijándonos bien en las fotos publicadas por la autora de Despechá es que le han decolorado sus cejas originales con maquillaje, como ya ocurriera a comienzos de agosto, cuando posó con pelo rojo y “sin cejas” en Mallorca. Pero esta vez han añadido con un delineador o similar unas cejas artificiales muy levantadas, casi puntiagudas, como el perfil de una montaña, que le dan un aire “maléfico” al rostro de Rosalía.

Una vez más, te guste o no el resultado final, está claro que la artista española vuelve a viajar un paso por delante en cuestión de imagen. Si hay que arriesgar, ella está la primera de la fila.