Cortesía de Alabama Muse / IMAXTREE

Perfumes sostenibles, la tendencia de la belleza 'green' que mejor huele

Quienes sigan pensando que la sostenibilidad es una moda pasajera en cosmética están equivocados. Las fragancias son las últimas en apostar por fórmulas respetuosas con el entorno, packagings reciclados y criterios de compromiso social para su elaboración. Descubre el aroma de lo 'eco-friendly'.

Cristina Martín Frutos | Woman.es

"Todos los perfumes y, por extensión los productos cosméticos, deberían ser sostenibles. Ese es, sin duda, uno de los grandes compromisos de la industria en el presente y cara al futuro". Nos lo dice Val Díez, Directora General de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética) y Vicepresidenta y Directora Ejecutiva de la Academia del Perfume. Ella, evidentemente, sabe mucho de esto, ya que lleva en dicha posición desde 2007. Las palabras de Val toman forma tangible -más bien, olfativa- cuando pensamos en lanzamientos recientes como Girl, de Rochas; My Way, de Giorgio Armani o marcas como la española Maar. Todos, ejemplos de que la sostenibilidad también ha llegado al mundo de la perfumería. Y, como en las cremas o los champús, lo ha hecho para quedarse.

Con esta opinión coincide Gregorio Sola, otro gran experto en el mundo de los aromas. Académico Sillón Sándalo de la Academia del Perfume y perfumista de Puig, Sola defiende "no creo que sea una tendencia pasajera, sino que ha llegado para quedarse y que seguirá evolucionando. Es algo que trasciende las modas olfativas, ya que se puede aplicar en cualquier categoría y en cualquier familia olfativa". En un sérum o en un body milk tenemos claro lo que significa que su fórmula sea sostenible, pero ¿qué implica cuando hablamos de fragancias? "Al desarrollar perfumes sostenibles, desarrollamos perfumes conscientes con el medio ambiente y con las personas", explica el académico. Además, Val Díez apunta que "tiene que pertenecer a una empresa que proteja y respete al medio ambiente y a la sociedad y cumpla con las buenas prácticas, éticas, y de gestión".

Cortesía de Alabama Muse

Si hablamos de aspectos concretos, existen decenas de detalles: diseños sencillos con materiales reciclados y reciclables ; uso de alcoholes orgánicos; tendencia a evitar el plástico; frascos reutilizables que pueden ser recargados; extractos obtenidos bajo criterios de sostenibilidad social y medioambiental... Sin embargo, para muchos el hecho de que una fragancia sea sostenible solo tiene que ver con que es natural. Ciertamente, la mayoría de novedades que se han apuntado a ser aromas eco-friendly recurren a ingredientes de origen natural -que, por cierto, se cosechan respetando el medio ambiente y, preferiblemente, junto a comunidades locales-, pero no tiene por qué ser así. "Algo puede ser natural y poco sostenible si esa fuente de naturaleza fuera esquilmada. Si las materias primas son de origen natural tienen que asegurar, y el sector de la perfumería lo hace, que en los lugares de producción donde se cultive se respeten los ciclos naturales de la agricultura, con esa incorporación y respeto a la fuerza laboral que lo genera y asegurando unas condiciones de trabajo adecuadas", advierte la vicepresidenta de la Academia del Perfume. Por eso, como también explica, "muchas veces lo más sostenible  es aprender de la naturaleza, y producir de manera científica en un laboratorio esa molécula". Algo que ya se hizo con, por ejemplo, los almizcles, que antaño se obtenían de glándulas de los animales para después sintetizarse de forma artificial. 

En resumen, estamos ante perfumes que nos permiten sentirnos bien en muchos sentidos: gracias a sus aromas, pero también a la filosofía que esconden detrás. Lo que te permitirá disfrutar de tus acordes favoritos, por ejemplo, de la vainilla de Madagascar; un jazmín indio o una bergamota de Calabria, sabiendo que todo el ciclo, desde su cosecha hasta que llega a tu perfumería, cumple con criterios éticos y sostenibles. Al fin y al cabo se trata de cuidar nuestro planeta con cada pequeño gesto, como apagar la luz o perfumarte cada mañana,  y, sobre todo, dejar un mundo mejor a las próximas generaciones.