Adriana Dominguez habla del perfume Agua Fresca de Rosas. | Adolfo Dominguez

20 años de un icono

Adriana Dominguez, hija del diseñador, celebra el aniversario de Agua Fresca de Rosas.

¿Cómo definirías Agua Fresca de Rosas?

Es un perfume aparentemente sencillo pero que tiene toda la complejidad de la rosa, que es la gran estrella de la perfumería. Es con la que un perfumista quiere trabajar, la flor más extensa, que más abanico le da.

¿Por qué se ha convertido en un icono de la perfumería en España? 

Aparte del propio aroma, la fragancia sintoniza con la historia olfativa de nuestro país. España estuvo durante muchos siglos conviviendo con el mundo árabe y ellos usaban mucho el agua de rosas. Utilizaban los pétalos para perfumar las casas, las pieles... A lo largo de los siglos, la rosa ha marcado épocas. Nuestro mérito fue encerrar todo eso en un frasco. 

¿Qué momentos especiales te evoca el perfume?

Me acuerdo de cuando salió, del acto de presentación. Fue la primera vez que lanzábamos un perfume y no sabíamos qué iba a suceder. Ha sido un gran éxito. También me recuerda a gente de mi familia que lo ha usado. 

¿Cuál es tu perfume para las ocasiones especiales?

Me gustan mucho los de hombre. Un perfume al que tengo muchísimo afecto es uno que no conoce casi nadie, el primero que creamos nosotros –no tenía ni nombre– y no se comercializa, pero como tengo enchufe, a veces consigo algún frasco (risas).