Un producto, ¡cuatro funcionalidades! Iluminador, anti-rojeces, corrector y perfeccionador de manchas. Con Color Correcting Concealer de Isadora, en Douglas (25,95 €), no habrá imprevisto que se trasluzca en tu rostro.

Corrige lo que no te gusta de tu piel

Correctores, iluminadores y prebases son una especie de Photoshop para nuestra piel. Con ellos disimularás imperfecciones y no habrá mañana desastrosa para ti.

Susana Fernández

Cuando pensamos en correctores, automáticamente nos viene a la mente la corrección de las ojeras, pero lo cierto es que el efecto se extiende a todo el rostro, ya que se trata de unificar los diferentes tonos de nuestra piel y camuflar, por ejemplo, rojeces, pecas, manchas solares... y como no, las problemáticas ojeras. Pero cuidado, cuando se trata de disimular la sombra negra de la ojera hay que hacerlo con medida, pues un exceso crea un antiestético "efecto antifaz" que puede arruinar todo el maquillaje. Por ello, tómate tu tiempo y elige bien el tono y la textura del corrector. Por ejemplo, si tu piel es pálida, escoge uno en blanco o rosado, que además de aportará un plus de luminosidad. Sin embargo, si tus ojeras son bastante marcadas y oscuras, opta por un corrector beige anaranjado que, por contraste, las difuminará.

Otro aspecto a tener en cuenta es la textura: los más fluidos son ideales para las pieles que ya tienen arruguitas, pues no se cuartean. Los que son en versión crema y barra resultan más cubrientes, pero también más densos, por lo que quedan reservados a pieles jóvenes. Si te gustan los productos dos en uno, también tienes correctores con un plus de hidratación, antiaging o con efecto lifting. Es cuestión de elegir el que mejor encaje según tu tipo de piel.

Por último, otro indispensable de tu neceser beauty son las prebases, que se aplican, con ligeros toques, en áreas que queremos neutralizar, antes de nuestra base de maquillaje. Por ello, una prebase ligeramente amarillenta es ideal para camuflar manchas marrones, mientras que las rosadas se utilizan para iluminar una piel aceitunada y mate, y las verdosas camuflan cualquier rojez.Si eliges la prebase en blanco aportarás a tu piel un extra de luminosidad, aunque no sea el producto exacto para ello. Los iluminadores sirven para realzar puntos estratéticos de nuestra piel y otorgar volumen al rostro. Se compran un tono más claro que nuestra propia piel. Puedes iluminar la parte superior de los pómulos, el arco de las cejas, el mentón... pero siempre con toques sutiles.