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Cepillado facial o por qué es importante que empieces desde ya a cepillarte la cara

También llamado 'dry brushing', esta técnica conseguirá un antes y un después en tu piel drenando, descongestionando y eliminando las células muertas.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

Seguramente hayas oído hablar del cepillado corporal en seco que, como su propio nombre indica, es una práctica que consiste en cepillar la piel del cuerpo cuando está seca, sin añadir agua ni ningún tipo de crema, aceite o gel de ducha. Esta técnica requiere, obviamente, el uso de un cepillo de cerdas naturales o, en su defecto un guante de crin o una esponja vegetal y tiene un montón de beneficios tanto a corto como a largo plazo que te vamos a explicar a continuación. 

Sin embargo, hoy vamos a hablarte de su variante para el rostro, el cepillado facial, que consiste en usar un cepillo con cerdas sobre la piel para ofrecer un momento de autocuidado. Es un método fácil y asequible que mantiene la tez libre de congestión, drenada (gracias al masaje linfático) y sin células muertas. Así lo hemos descubierto gracias a la facialista Mariona Vilanova, que ha creado sus propios cepillos faciales 100 % sostenibles, creados con materiales de proximidad, hechos con restos de madera, sin talar ningún árbol, y que cuentan con el sello del respeto animal y son totalmente compostables.

Con ellos, nos descubrió el ritual del cepillado facial en seco, que consiste en cepillar el rostro en dirección al sentido fisiológico del sistema linfático de manera que drena, descongestiona y expulsa las células muertas de la superficie de la piel. 

Mariona Vilanova

¿Qué beneficios tiene?

Igual que su versión corporal, el cepillado facial aporta un impulso de energía, una piel más suave y un momento de pausa para nosotras mismas. Pero estos no son los únicos beneficios de esta práctica, que si se incorpora a nuestra rutina diaria es capaz de aportar mucha luminosidad, reafirmar y alisar gracias a la estimulación del flujo sanguíneo. Además, activa el sistema linfático, ayudando a potenciar el sistema inmune y drena, desinflamando los ojos y redibujando el óvalo facial.

"Si lo hacemos a diario, en una semana notaremos la piel más tersa, y con un tono luminoso, uniforme, rosado y suave", asegura Mariona, quien además nos explica que "al ser una estimulación muy suave que trata a nivel del sistema linfático, es un tratamiento ideal para pieles sensibles. Incluso las que no toleran la exfoliación". 

¿Cómo y cuándo usarlos?

Como se trata de un tratamiento totalmente natural y nada agresivo con la piel, puede (y debe) usarse a diario. ¿Lo mejor? Tener tus cepillo en la mesita de noche y cepillar el rostro cada mañana al levantarte, antes de limpiar la piel o meterte en la ducha.