Enmarca tu mirada

Haz que tus ojos parezcan más dramáticos y espectaculares. ¿El secreto? Coge práctica con tu eye-liner y da profundidad a tu mirada. El arma de seducción de las damas de los años 50 regresa esta primavera.

eye liner

Kate Moss, Audrey Hepburn, Penélope Cruz, Brigitte Bardot... ¿Qué tienen en común todas estas mujeres? Una mirada de impacto lograda con un mágico producto: el eye-liner. El único problema que presentan los delineadores líquidos es que requieren destreza y práctica. Un buen truco, si todavía no te has familiarizado con el pincel, consiste en practicar en un papel y luego en superfices curvas, como una lata. Lo bueno del eye-liner (líquido) es que permite hacer un trazo impecable, ya sea fino o grueso. Como exige precisión y un pulso perfecto, mejor si apoyas el codo en una mesa.

Según apliques el eye-liner, conseguirás:

-Realzar y agrandar el ojo, aunque si lo aplicamos por el interior, obtendremos el efecto contrario y una expresión mucho más dura.

-Si lo aplicas justo sobre la línea superior de las pestañas conseguimos la sensación de más cantidad y más volumen.

-Si el trazo se prolonga más allá del ojo, éste parecerá más alargado.

-La raya de abajo es más complicada de realizar (se pintaría justo debajo de la línea de las pestañas) y, según el ojo, podría hacerlo parecer caído.

Otras opciones

Para trabajar la raya del ojo también puedes utilizar el lápiz tradicional (que siempre deberás tener bien afilado). Es versátil y fácil de utilizar, ideal para principiantes. Construye líneas suaves que definen y dan mucha profundidad a la mirada. Otra opción, el khôl: con mayor concentración de pigmentos, el "polvo negro" proporciona un acabado más intenso. Ideal para crear un efecto ahumado y punk. Por último, el eye-liner también lo puedes encontrar en versión rotulador: crea la misma línea que el líquido pero es mucho más fácil de aplicar. Proporciona un acabado brillante y es muy cómodo para dibujar "rabillos".

Prueba con color

A la hora de pintar la raya del ojo, también es importante el color. El más habitual es el negro, aunque utilizar otros colores te dará resultados muy interesantes. Por ejemplo, es útil recurrir al marrón o al gris claro si tienes ciertas dificultades para trazar la raya, o si quieres un look menos duro, ya que, además de conseguir resultados mucho más naturales y discretos, los defectos se notarán menos. También puedes utilizar un tono claro (blanco, plateado, dorado...) para dar un toque de luz a la mirada aplicándolo en el lagrimal.

La tendencia esta primavera

Juega con las sombras. Cuánto más intensas, mejor, como el tono rosa chicle de la imagen. Para tus salidas nocturnas mezcla colores explosivos con un delineado grueso de eye-liner. Esta primavera los ojos son protagonistas con un único color, con degradados, efectos ahumados… El color se apodera de la mirada, hasta las máscaras de pestañas azules vuelven a estar de moda. ¿Te apuntas?

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